El Real Madrid remonta al Partizán tras encajar 40 puntos en el primer cuarto

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El Real Madrid remonta al Partizán tras encajar 40 puntos en el primer cuarto

Llull, clave en defensa y en ataque con sus 20 puntos anotados.
Llull, clave en defensa y en ataque con sus 20 puntos anotados.Profimedia
El Real Madrid ha sumado la quinta victoria consecutiva en Euroliga a costa del Partizán de Belgrado después de haber encajado la friolera de 40 puntos en el primer cuarto. Pero se recuperó con un segundo cuarto excepcional en ataque y en defensa para comandar un partido que se llevó por 105-97.

Casi tan importante como un triunfo de prestigio es la imagen que dejes en el mismo. Puede que el Madrid se llevase la victoria ante el Partizán de Obradovic después de disputar tres buenos cuartos. Pero no se puede permitir el lujo de manchar su escudo recibiendo 40 puntos en 10 minutos. Es de juzgado de guardia. 

La defensa blanca no existió y permitió ocho triples de los serbios. Daba igual quién tirase. Todos iban dentro porque la oposición no existía, como si fuese un entrenamiento de exhibición y los de Mateo unos meros espectadores. Sólo Tavares, que anotó 10 puntos en ese primer cuarto, se salvó de la quema. 

Había que resetear el disco duro porque de nada sirve meter 32 puntos si encajas 40. Así que el técnico cambió de quinteto, confió en jugadores más físicos y agresivos y el guion cambió radicalmente. Tanto como para endosarle al Partizán un 20-2 en cinco minutos con el que se ganaron el perdón de la afición. Al descanso se llegó con un 54-51. 

La defensa, siempre clave, menos hoy

Quien conozca a Obradovic sabrá que la defensa es innegociable. Da igual el rival que esté enfrente. Así que su regañina, como la de su colega, tuvo que ser de aúpa. ¿Funcionaron? Pues no, porque los triples siguieron llegando. 

Al principio, se los repartían Llull, por un lado, y Leday y Nunnally, por el otro. Pero la defensa del Madrid iba apretando cada vez más las tuercas a los tiradores y la distancia, a pesar de otros seis triples serbios, aumentaba sin prisa pero sin pausa para llegar al último cuarto, gracias al buen hacer de Deck y de Musa, con ventaja 86-74.

Para evitar sorpresas, qué mejor que pagarles a los visitantes con la misma medicina. Tres lanzamientos lejanos pusieron la definitiva tierra de por medio que acabó de asegurar el triunfo, quinto seguido en Euroliga, para tranquilidad de la parroquia madridista. Eso sí, lo del primer cuarto no puede caer en el olvido. 

 

Todas las estadísticas del partido, en el siguiente enlace: Real Madrid-Partizán