La crisis del Sevilla: sin Champions, lejos de Europa y sin una solución a la vista

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Más
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La crisis del Sevilla: sin Champions, lejos de Europa y sin una solución a la vista
Diego Alonso, entrenador del Sevilla
Diego Alonso, entrenador del Sevilla
Profimedia
Aunque en un principio la directiva hispalense confirmó la continuidad de Diego Alonso, suenan vientos de cambio. La afición pide regularidad y un entrenador con experiencia que permita encauzar el juego del equipo.

Hace seis meses, en Sevilla todo era sinónimo de alegría. Los andaluces habían conquistado una nueva Europa League de la mano de José Luis Mendilibar, un entrenador que aterrizó en el Ramón Sánchez Pizjuán como un salvavidas y que se consagró de forma inesperada con un título internacional. 

En la actualidad, esa alegría poco a poco se ha ido desvaneciendo. Primero, con la salida de Monchi de la dirección deportiva. Si bien el Sevilla trabaja ahora de la mano de Víctor Oltra, quien fue la mano derecha de Monchi en los mejores años recientes del club, los resultados administrativos no han sido lo que la hinchada esperaba: fichajes que no rinden; entrenadores poco resolutivos y un margen económico que no brinda garantías. 

El escenario es negativo. El miércoles, el Sevilla cayó ante el PSV por 2-3 con un gol en el descuento de los neerlandeses. La expulsión de Ocampos modificó el curso del partido y le negó las posibilidades de avanzar a la siguiente ronda de la Champions a los españoles. 

En Liga, el tema no es mejor. El club descansa en la posición número 15º de la tabla con 12 puntos, producto de dos victorias, seis empates y cinco derrotas. 

Las estadísticas del Sevilla
Flashsare

¿Cómo llegó el Sevilla hasta este punto? Flashscore te lo explica en las siguientes líneas:

Dirección deportiva 

La partida de Monchi es un punto y aparte en la página de la presente temporada. El directivo se fue por la puerta de atrás del Ramón Sánchez Pizjuán: sus desencuentros con algunos jugadores salieron a la luz pública (en especial uno vivido con Isco, actual centrocampista del Betis) y sus acciones calaron de mala manera en la zona más poderosa del equipo. 

Los últimos cinco partidos del Sevilla
Flashscore

Víctor Orta, un viejo conocido de la casa, fue el encargado de tomar el cargo de director deportivo. Llegó a su nuevo puesto con unas ideas fijas: rejuvenecer la plantilla, generar ventas (a través de firmas con plusvalías) y, en especial, reducir la deuda del club. Lo último, en particular, es el gran agobio del Sevilla: la deuda sigue aumentando y los números no logran encontrar su punto de equilibrio. 

Entrenadores sin proceso ni confianza

Además de la dirección deportiva, el cuerpo técnico no ha tenido continuidad. Mendilibar, en sí, nunca presentó la total confianza de la directiva. Se le renovó acorde a sus objetivos y, tras un pésimo arranque liguero, se aprovechó esa racha para cortar el lazo de forma definitiva, apostando por un inexperimentado Diego Alonso. 

El entrenador uruguayo, en teoría, continuará al frente de la institución. Alonso suma una victoria, cuatro empates y cuatro derrotas. La afición pide a gritos un cambio y se rumorea que Quique Sánchez Flores se perfila como el posible sustituto del entrenador uruguayo. 

Movimiento institucional

La mayoría de accionistas presentan una enorme inconformidad con la directiva. Salvo que algo extraordinario ocurra, no se aprobarán sus cuentas ni sus objetivos. 

Por último, el coctel que adorna este trago amargo es malestar social de la hinchada. Año tras año, el Sevilla empieza el curso de mala manera para después intentar remontar en la Europa League. El mejor momento del club fue con Lopetegui (tanto en juego como en intensidad y estabilidad). Desde ese entonces han pasado menos de tres años, tiempo suficiente para que el club cayera cuesta abajo por un precipicio del que es muy difícil salir.