La contracrónica del partido entre Noruega y España en Oslo

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Contracrónica: Ansu Fati desaparece en Oslo y Álvaro Morata se extralimita
Así salió España en Noruega.
Así salió España en Noruega.
RFEF
Un gol de Pablo Gavi, en una jugada rocambolesca y más propia de un pinball, sirvió para vencer por la mínima contra Erling Haaland y compañía.

España ganó y eso es lo importante. No son tres puntos más porque certifican el billete a la Eurocopa de Alemania. Había pocas dudas, pero el buen hacer de Escocia y los argumentos ofensivos de Noruega generaban una cierta sensación de incomodidad. El triunfo de la pasada semana en La Cartuja fue esencial para tranquilizar a una afición que empieza a sentirse cada vez más identificada con el proyecto que lidera Luis de la Fuente.

Un tal Ansu Fati se coló por sorpresa en la alineación. Su actuación en Oslo, nefasta. Incapaz de superar a su marca, sin la suficiente intensidad y lejos de aquel jugador que encandiló en el Barcelona. Es otro. Desde luego, es difícil de entender su presencia en la convocatoria y, más si cabe, en el once. Y es que sólo se explica por una cuestión de fe. La ausencia de señales es cuanto menos evidente y el único motivo para mantener la llama de la ilusión está en su carnet de identidad (20 años).

Ansu Fati, una sombra de lo que fue.
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El actual futbolista del Brighton quedó señalado al descanso. El seleccionador, que hizo debutar al cordobés Alfonso Pedraza -por cierto, jugador que se estrena en la lista de la Roja, jugador que tiene minutos-, se lo cargó ante su alarmante inoperancia y optó por recuperar a uno de sus hombres de confianza: Mikel Oyarzabal. Empezó con buen pie y se acabó desinflando, pero apenas necesitaba ofrecer un par de destellos para mejorar al recién sustituido. Papelón para el Barça, especialmente si el atacante bisauguineano cierra el curso 2023/24 con números discretos. 

Demasiado Morata en Oslo

Llegó el triunfo por una acción posterior al descanso y con cierta polémica, pero pudo suceder de otra forma. Era todavía la primera mitad y el balón estaba sobre la línea de gol en el área local. Un defensa lo había desviado y el sevillista Ørjan Nyland ya no tenía nada que hacer. Entonces, Álvaro Morata tuvo a bien empujar el cuero a la red. Igualaba a David Silva como cuarto máximo realizador en la historia del combinado nacional, pero finalmente se decretó que estaba en posición antirreglamentaria. Esa agonía, habitualmente bien vista en el caso de los delanteros, frustró el tanto que adelantaba a la Roja.

Morata batalló con la defensa rival.
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De la Fuente mira a largo plazo, como debe ser, una vez conseguido el objetivo. Es optimista porque tiene un elenco de candidatos que ya lo quiseran muchas potencias del continente. El hombre ha dejado de leer prensa (lo explicó recientemente) para evitar intoxicaciones y, así, mantener la personalidad que le ha caracterizado a la hora de tomar decisiones -como demuestran las llamadas a Yamine Lamal o Bryan Zaragoza-. No hay lugar a dudas: se requiere de mucha valentía para llamar a un chaval de 16 años o a un extremo, como Fati, que 'olvidó' cómo se regatea hace ya un buen tiempo. 

Las estadísticas del choque están disponibles en Flashscore.