Bebeto y Mauro Silva, dos campeones del mundo emocionados, en A Coruña, para ser homenajeados.

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Bebeto y Mauro Silva, dos campeones del mundo, en A Coruña para ser homenajeados
Mauro y Bebeto, dos leyendas deportivistas, han regresado a A Coruña.
Mauro y Bebeto, dos leyendas deportivistas, han regresado a A Coruña.
@RCDeportivo
Riazor se va a engalanar para recibir a dos de sus héroes históricos. Dos mitos de la leyenda blanquiazul, de los tiempos gloriosos del Súper Dépor han regresado a la ciudad para ser agasajados como iconos eternos del club aprovechando la disputa del clásico torneo Teresa Herrera, en el que el Deportivo se enfrentará al equipo sub 23 del Bragantino, club en el que se formó Mauro Silva. 

Bebeto llevaba 17 años sin pisar la ciudad y Mauro cinco, desde que estuvo para inaugurar una calle que lleva su nombre. Antes de recibir el tributo de un Riazor entregado, ambos, junto a Donato, vivieron un momento muy emotivo. Los tres jugadores brasileños depositaron flores en el busto que tiene Arsenio Iglesias en los aledaños del estadio de Riazor en recuerdo al que fue su entrenador y “segundo padre”, como ha confesado Bebeto en alguna ocasión. Ha sido un acto lleno de emoción, recuerdos y cariño. 

Bebeto y Mauro ya estuvieron el pasado viernes en una reunión privada con Carmen, la viuda de Arsenio Iglesias, a la que entregaron un ramo de flores y le dieron el pésame en persona en un encuentro que les hizo saltar las lágrimas. El mítico técnico gallego fue el entrenador de ambos jugadores entre 1992 y 1995, cuando salió del club. 

Bebeto se marchó del Deportivo la temporada siguiente, después de cuatro temporadas, y Mauro se retiró de blanquiazul en 2005 como el tercer jugador en partidos de la historia del club tras Fran y Manuel Pablo.

Tras un día plagado de actos institucionales, a las 19:30 ellos serán el foco de atención en un Riazor que les hará recordar lo importantes que han sido en la historia del clubs. Los símbolos se respetan siempre y ellos son dos de los más grandes. Su huella quedará para siempre en la ciudad.