Centro de datos del Magic-Pistons
Detroit, primer cabeza de serie de la Conferencia Este, aprovechó una debacle absoluta de Orlando, que sólo anotó 19 puntos en la segunda mitad, para colocar el 3-3 en el global de la eliminatoria.
Los Pistons serán anfitriones del encuentro decisivo que se disputará el domingo, con todo a favor para superar una ronda de playoffs por primera vez desde 2008.
En caso de victoria, el conjunto liderado por J.B. Bickerstaff se convertirá también en el 14º equipo en la historia en remontar una desventaja global de 3-1.
De la mano de su estrella Cade Cunningham, que logró 32 puntos y 10 rebotes, Detroit resurgió con un parcial de 1-24 entre el tercer y último cuarto después de estar 24 abajo.
Desastre en ataque
Tras esa furiosa racha, los Pistons estaban por delante (72-80) a seis minutos del final frente a unos Magic que sufrieron un completo cortocircuito en ataque.
Los locales parecían tener la clasificación en el bolsillo al descanso, cuando dominaban por 22 (60-38), pero en la segunda mitad vivieron un colapso histórico con hasta 23 tiros de campo fallados consecutivos.
Detroit aprovechó el apagón para tomar una ventaja de dos dígitos, asegurar su segunda victoria consecutiva y llenarse de confianza para la batalla final del domingo.
El vencedor de ese duelo enfrentará al ganador de la serie entre los Toronto Raptors y los Cleveland Cavaliers, que está en una situación similar, pues también se resolverá en el séptimo duelo.
