De los elogios a la cruda realidad de Hugo González en Boston y en los playoffs

Hugo González parece preguntarse qué ocurre con su tiempo de juego en los Celtics
Hugo González parece preguntarse qué ocurre con su tiempo de juego en los CelticsWinslow Townson / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP

La NBA es lo que ocurre cuando llegan los playoffs. La temporada regular está bien para ir preparándose, dar premios individuales, colocarse para un mejor puesto en el draft a costa de dejarse perder... pero lo que de verdad importa es lo que pasa en las eliminatorias por el título. Es ahí donde Hugo González (20) se ha dado cuenta de cuál es, de momento, su lugar en la liga.

Porque los elogios dados en repetidas ocasiones por su entrenador, Joe Mazzulla y por algunos de sus compañeros, en especial Jayson Tatum, están muy bien de cara al orgullo, a aumentar la confianza de uno mismo. Pero cuando llega la hora de la verdad, los técnicos se dejan de 'experimentos' y van a lo seguro. 

En los Celtics, que se dieron un subidón de ánimo con el regreso antes de tiempo y en perfectas condiciones de Tatum tras su rotura del tendón de Aquiles, se da un claro ejemplo de que los rookies, en los playoffs, pintan poco o nada. 

De hecho, Hugo González perdió su rol de agitador desde el banquillo en cuanto Tatum volvió. Es lo que hay. El alero volvió a principios de marzo y desde entonces los minutos del alero español se fueron reduciendo más y más. 

Desde su estelar actuación contra los Bucks el 3 de marzo, con 18 puntos y 16 rebotes, y 35:20 minutos en cancha, todo ha ido a peor. Aún jugó un par de encuentros de más de un cuarto de hora en pista, contra Mavericks y Thunder, pero luego tuvo que esperar al 11 de abril para jugar otros 25:24 minutos. Entre ambas fechas, muchas actuaciones con apenas siete u ocho minutos, residuales en su mayoría, y sin jugar en cuatro de ellos, tres por decisión técnica y uno por una pequeña lesión. 

Y cuando los playoffs han llegado, su participación ha sido más testimonial aún. De los seis encuentros contra los Sixers, en tres se quedó en el banquillo todo el tiempo. Y en los otros tres, jugó con todo ya decidido sin pasar en ningún caso de los 180 segundos. 

Es la realidad de un Hugo González que, si nada cambia, deberá esperar a la próxima temporada para intentar ganarse más espacio en un equipo que ahora tiene que jugarse el ser o no ser en el séptimo enfrentamientos de la primera ronda de playoffs.