La eliminatoria de la Davis entre Italia y Países Bajos se decidirá en dobles

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Más
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Italia empata el duelo de cuartos de la Copa Davis contra Países Bajos
Arnaldi y Van de Zandschulp se dan la mano.
Arnaldi y Van de Zandschulp se dan la mano.
Profimedia
Jannik Sinner (cuarto clasificado en el ranking ATP) igualó el cruce frente al combinado neerlandés al imponerse este jueves a Tallon Griekspoor (23º) por parciales de 7-6/7-3 y 6-1.

Antes, Botic van de Zandschulp había adelantado a los suyos al ganar a Matteo Arnaldi (44º) por 7-6/8-6, 3-6 y 6-7/7-9 en un ajustado primer partido individual.

El dobles será decisivo y en él, Países Bajos cuenta con el veterano Wesley Koolhof (34 años), número ocho del mundo, ganador de la especialidad en Wimbledon este año, que formará pareja con Griekspoor.

El neerlandés volverá a la pista ocupando el puesto de su compañero Jean-Julien Rojer (42), inicialmente previsto.

Frente a ellos, también Sinner, en sustitución de Simone Bolelli, volverá a repetir junto a Lorenzo Sonego para tratar de dar el punto definitivo a la Azzurra.

Contra Jannik, el ahora 23º del mundo empezó mejor, ganando con más facilidad sus servicios y sin dudar en subir varias veces a la red.

Incomodado por la cadencia sostenida de su rival, el campeón del Masters 1000 de Canadá supo esperar su momento: tras dos pelotas de rotura concedidas con 4-4, el explosivo neerlandés encajó cinco puntos seguidos en el tie break.

Más tranquilo, se pudo hacer un juego más fluido con el que pasó por encima de su rival para ganar por 6-1 la segunda manga en apenas veinte minutos.

Un comienzo emocionante

Van de Zandschulp, por su parte, empezó con algunas dudas.

La manga se decidió en el desempate, ganado por Arnaldi tras salvar a su vez una bola de set.

La reacción fue inmediata y aceleró para imponerse por 6-3 en el siguiente tramo.

Botic, más potente, casi doblegó a Matteo en el inicio de la última manga, pero este remontó un 3-1 adverso, llevando a su oponente hasta un nuevo juego decisivo donde llegó a tener tres bolas para ganar antes de ceder en dos horas y 52 minutos.