La meteórica progresión de Rafa Jódar: un talento forjado entre Chamartín y Estados Unidos

Jódar sigue los pasos de su tocayo Nadal.
Jódar sigue los pasos de su tocayo Nadal.Tnani Badreddine / DeFodi Images / Profimedia

Cuando el año pasado arrancaba Roland Garros, el de Leganés estaba en el puesto 800 del ranking ATP. Hoy está entre los 30 mejores del mundo, pero muchos siguen dudando. ¿De verdad puede competir con los mejores? Rafa Jódar (19) tiene por delante un reto excepcional. Ya está entre los ocho mejores en París. ¿Puede llegar aún más lejos?

Justo cuando un Rafa se fue, apareció otro en escena. Y no, no es un cuento sobre cómo recibió su nombre por el 14 veces campeón en la Philippe Chatrier. En la familia Jódar, el nombre Rafael lo llevaron el bisabuelo, el abuelo y el padre. Se respeta la tradición familiar. Rafael Nadal (39), campeón de 22 Grand Slams, fue por supuesto una inspiración para el pequeño Rafa, igual que para muchos chicos en España.

La carrera tenística de Jódar (19) empezó a tomar forma en un club de uno de los barrios más acomodados de Madrid, Chamartín, adonde su padre lo llevaba incansablemente. El talento era evidente. Pero cuando ganó el US Open junior en la temporada 2024, todos empezaron a fijarse en él.

Gracias a su éxito en Nueva York, incluso recibió una invitación de David Ferrer para entrenar, con sólo 17 años, con el equipo de Copa Davis y servir de sparring a los representantes. "En aquel entonces llegó un chico alto y delgado. Tenía fuerza, pegaba muy duro desde el fondo de la pista, simplemente se le veía potencial," recordaba Pablo Carreño (34), dos veces semifinalista del US Open. Menos de dos años después, este veterano se convirtió en su víctima en París, ya que el joven no le permitió pasar de la cuarta ronda.

El camino americano

Sin embargo, tras su triunfo en el Grand Slam junior, Jódar no se lanzó directamente al circuito ATP. Eligió un camino algo distinto al de sus compañeros de generación. Optó por estudiar. Fue admitido en la Universidad de Virginia y compaginó los estudios con participaciones en challengers en Estados Unidos. Sin duda, eso perfeccionó su disciplina y su espíritu competitivo. "Fue un año increíble para mí. Aprendí muchísimo. Jugué muchos partidos y crecí tanto como tenista como persona," contó sobre su adolescencia lejos de casa.

Después de abrirse paso en torneos menores hasta entrar en el top 200 del ranking y disputar la final junior del ATP Next Gen Finals, finalmente decidió dejar la universidad y dedicarse por completo al tenis.

Su debut en el gran escenario del tenis llegó este enero en Melbourne, donde superó la fase previa para entrar en el cuadro principal y fue eliminado en segunda ronda por Jakub Menšík. Pero a partir de ahí, su progresión ha sido impresionante. En su primera temporada entre los profesionales ya ha ganado su primer torneo (ATP 250 sobre tierra batida en Marrakech), y en el siguiente Grand Slam ya no partía como clasificado, sino como cabeza de serie.

"En muy poco tiempo se ha convertido en uno de los mejores jugadores de esta nueva generación. Creo que en unos años –y quizá me equivoque, y sólo sean unos meses– Rafa será uno de los mejores tenistas del mundo," escribió Toni Nadal en su columna en El País. Sabe de lo que habla, ya que acompañó a su sobrino en la conquista de 14 títulos sobre tierra batida en Roland Garros.

Pero en París, Jódar también ha entendido que los focos no sólo sirven para hacer brillar aún más el talento, sino que también atraen problemas. Acaba de vivir un incidente en el que fue criticado por chocar bruscamente con una recogepelotas. Y tuvo que dar explicaciones. "¡No! No la empujé. Le estaba hablando a mi padre para que me preparara las cosas que quería recoger al volver del baño. Ella estaba allí y creo que intentó apartarse," relató. Un vídeo desde otro ángulo demostró que la chica tropezó con una lona.

Por cierto, el box de jugadores es otra particularidad de Jódar. Sólo se sienta una persona. Su padre. "Siempre ha estado conmigo y desde niño ha sido mi mayor apoyo. Funciona muy bien y no tengo necesidad de cambiar nada," aseguró.

¿En qué es tan bueno?

En Roland Garros, los organizadores han lanzado una evaluación original de los tenistas, donde analizan el juego, los golpes y el rendimiento en distintos momentos del partido. Jódar, tras los octavos de final, es el cuarto mejor tenista. Pero si buscas en este ranking cuál es su mayor arma, verás que no destaca en ninguna faceta concreta.

Por ejemplo, en la red está en la media: ocupa el puesto 66 de 128 jugadores. Quizá solo sus números al resto son excelentes: es sexto en el ranking entre todos los tenistas que han participado en el torneo.

"Una parte importante del éxito de Jódar depende de su primer golpe al resto del saque rival. Sabe generar inseguridad incluso ante el primer servicio," confirma el analista Carlos Navarro en su análisis para el portal especializado Punto de Break.

"En el partido contra Zverev podemos esperar golpes característicos a los pies del rival, lo que le permite tomar la iniciativa. En los últimos meses es uno de los jugadores más agresivos al resto," añadió Navarro.

En su debut en Roland Garros, Jódar ha llegado a cuartos de final e igualado las gestas de antiguos grandes del tenis español como Nadal y Juan Carlos Ferrero. Ambos campeones triunfaron después en París: Ferrero en 2003, tres años después de su debut. Nadal se convirtió en el rey de la tierra batida ya en su primera participación en 2005. Ahora le toca a él demostrar que no es sólo una estrella fugaz que pronto se apaga.