Centro de datos del Badosa-Sherif
A pesar de que el duelo ante Mayar Sherif no se celebró el domingo por unas lluvias que dejaron la pista impracticable, la catalana ha acusado el desgaste acumulado en los últimos días. Esas horas de más para descansar y preparar el partido no han sido suficientes para acabarlo y salir vencedora, más bien al contrario, pues la egipcia vencía por 6-4 y 4-0 cuando su rival decidió que no seguía. En cualquier caso, el desenlace estaba más o menos escrito dada la abultada diferencia.
En la manga inaugural, Badosa perdió el juego tres veces de forma consecutiva, pero su oponente lo hizo también en un par de ocasiones. Esa incapacidad para hacer bueno el saque hizo algo impredecible la resolución. La nacida en Nueva York necesitaba hacerse fuerte en el resto otra vez y, como no ocurrió, Sherif se puso por delante en el marcador. Tocaba remontar en tierras rumanas y la ex número dos del mundo se veía sin la chispa de las rondas anteriores

La semana anterior, Paula bajó un escalón para disputar el Challenger de Bastad con una motivación clara: sumar todos los puntos en liza para acercarse a la fase final del US Open, aunque necesitaba dar otro paso más en Iasi, un torneo del circuito de la WTA. ¿El objetivo en esta ocasión? Meterse entre las cuatro mejores, un objetivo que certificó tras vencer a Zidansek después de más de dos horas y media. Ahora sí, el 'top' 100 estaba asegurado.
P. Badosa está inscrita para la competición que ya se celebra en Hamburgo y, dado lo ocurrido este lunes, había dudas sobre si finalmente participaría u optaría por reservarse. Como ha decidido seguir adelante, jugaría este miércoles contra la polaca Katarzyna Kawa, que figura en el puesto 131 de la clasificación WTA. La cita en tierras alemanas, desde luego, queda en un segundo plano respecto a lo que ocurrirá dentro de un mes, cuando empiece el Grand Slam de EE. UU.
