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Ignacio Buse apunta a la gira norteamericana y la Copa Davis tras su paso por Kitzbühel

Ignacio Buse
Ignacio Buse Adrian Dennis / AFP

El tenista peruano iniciará una exigente seguidilla de torneos sobre cancha dura que incluye el US Open antes de volver a liderar al equipo nacional en una serie clave de Copa Davis frente a Paraguay.

Ignacio Buse dejó atrás una nueva semana de aprendizaje y crecimiento en el circuito ATP. El peruano puso fin a su participación en el ATP 250 de Kitzbühel luego de caer en los cuartos de final frente al argentino Tomás Martín Etcheverry (31 ATP), quien se impuso por 6-2 y 7-5 en un partido en el que hizo pesar su mayor experiencia en este tipo de instancias.

Aunque el resultado significó el final de su aventura en Austria, el balance para la primera raqueta nacional es ampliamente positivo. Buse alcanzó por primera vez los cuartos de final del torneo austriaco tras derrotar al checo Vit Kopřiva y al suizo Kilian Feldbausch, dos victorias que le permitieron sumar 38 puntos para el ranking ATP y mantenerse dentro del selecto grupo de los 35 mejores tenistas del mundo cuando se actualice la clasificación.

El desempeño confirma el gran momento que atraviesa el limeño, quien durante esta temporada ha logrado consolidarse en la élite del tenis internacional. Su regularidad en el circuito le ha permitido competir de igual a igual frente a jugadores con mayor recorrido y asegurarse un lugar entre los nombres que empiezan a llamar la atención en cada torneo del calendario.

Tras varias semanas sobre polvo de ladrillo, el siguiente desafío será completamente distinto. Buse cambiará la arcilla por las canchas duras para afrontar la gira norteamericana, una de las etapas más exigentes del año y decisiva en la segunda parte de la temporada.

Su recorrido comenzará en el ATP Masters 1000 de Montreal, que se disputará del 2 al 13 de agosto. Luego viajará a Cincinnati para disputar otro Masters 1000, entre el 13 y el 23 de agosto, dos torneos considerados de los más importantes del circuito después de los Grand Slam y que reúnen a prácticamente todos los mejores tenistas del mundo.

Antes del gran objetivo de agosto y septiembre, el peruano también participará en el ATP 250 de Winston-Salem, certamen que sirve como preparación para el US Open y que le permitirá llegar con mayor ritmo competitivo al último Grand Slam de la temporada.

Precisamente, el Abierto de Estados Unidos aparece como uno de los grandes retos del año para Buse. Gracias a su ubicación en el ranking ATP, ya tiene asegurado un lugar en el cuadro principal, un premio al constante crecimiento que ha mostrado durante los últimos meses. Allí buscará superar lo realizado en Wimbledon, donde ganó un partido en el cuadro principal y dejó una grata impresión al demostrar que puede competir de tú a tú con figuras consolidadas del circuito.

Una vez finalizada la gira norteamericana, el foco cambiará de escenario, pero no de importancia. Del 18 al 19 de septiembre, Buse volverá a vestir la camiseta peruana para afrontar la serie de Copa Davis frente a Paraguay, que se disputará en el Jockey Club del Perú, en Lima.

El duelo tendrá un enorme valor deportivo, ya que el ganador obtendrá el boleto a los Qualifiers de la Copa Davis 2027. En un año marcado por su consolidación entre los mejores tenistas del planeta, Ignacio Buse llegará como el líder indiscutible del equipo peruano y con la responsabilidad de encabezar el sueño de devolver al país a la ronda clasificatoria del torneo por equipos más prestigioso del tenis mundial.