El exjugador brasileño repasa en profundidad su gran trayectoria en una distendida conversación en la que se tratan sus inicios en la élite, su pasado en LaLiga con un Villarreal que hizo historia, los principales rivales que ve para España, la campeona de Europa, de cara a la gran cita de selecciones y muchos temas más.
Marcos, empecemos por el Corinthians. ¿Qué importancia tuvo ese período para usted como joven futbolista? Formó parte de un club que ganó el Brasileirão en el 99 y el Mundial de Clubes en el 2000. ¿Hasta qué punto marcó ese entorno su mentalidad para el resto de su carrera?
Y te olvidaste de un Paulista también. A ver, el Corinthians fue muy importante para mí. Yo creo que era un sueño que se estaba realizando en mi vida. Obviamente, cuando un jugador empieza su etapa a nivel profesional piensa en llegar a un grande. Y el Corinthians fue el primer club grande donde jugué. Para mí fue un sueño en su momento, las cosas sucedieron como yo soñaba cuando era pequeño.
Gané el Brasileirao nada más llegar, el Mundialito de clubes, jugué una final de Copa de Brasil, que perdimos en el campo del Morumbí y fue muy duro para nosotros; y finalmente gané un Paulista también. Me faltó una Copa Libertadores con Corinthians, pero sentí que en ese tramo había dado un paso muy importante en mi carrera y estaba muy contento. Para mí, el Corinthians se quedó marcado en mi corazón.
Y Marcos, ¿qué es lo que más recuerda de la cultura del vestuario del Corinthians en aquella época? Era un lugar donde había que madurar muy rápido para sobrevivir y ganarse el respeto.
Era un vestuario en el que había mucho liderazgo, mucha gente de mucho bagaje, de muchos años futbolísticos y de capitanes como Freddy Rincón. Estaban Vampeta, Marcelinho, Dida, Luisao, Edílson... Y yo, como un joven recién llegado, lo único que quería era aprender de ellos. De hecho, aprendí muchísimo de aquel equipo y de aquel momento. Había muchas figuras juntas. Obviamente tiene su lado negativo cuando se pierde, pero afortunadamente encontré un vestuario donde ganábamos y donde grandes figuras nos enseñaban a los más jóvenes. La verdad es que fueron dos años muy buenos y muy bonitos, y lo tengo guardado para toda mi vida.
Marcos Senna, leyenda groguet
Cuando dejó Brasil para irse al Villarreal en 2002, ¿lo vio como una apuesta arriesgada o ya sentía que podía ser el paso que cambiaría su vida?
Yo soñaba con dar el paso hacia Europa. Obviamente, antes de llegar al nivel profesional, cuando jugaba en las categorías inferiores en Brasil, mi sueño era llegar al nivel profesional. Creo que hoy día los chicos sueñan con llegar al fútbol profesional y, de inmediato, venir a Europa. Yo quería alcanzarlo y mantenerme ahí. Pero se fue acercando una época en la que vi a una generación de futbolistas que ya empezaba a venir a Europa. En todos los sentidos, era esperado a nivel deportivo, profesional y económico. Nosotros queríamos actuar bien en nuestro club y venir a Europa. Conmigo no fue distinto.
El paso al Villarreal, obviamente, no era en ese momento soñado porque no sonaba el Villarreal, pero quería venir. Y sobre todo a España. Con el Corinthians fui a Coruña porque se jugaba un torneo de verano, el Teresa Herrera. También vino Boca y estaban el Superdépor y el Celta. Y era una época de verano, con playa. Y me encantó porque en ese momento ya seguía LaLiga española. Pensé: '¡Guau!' Si ya tenía el deseo de venir, ahora más aún'. Es cierto que de pequeño seguía mucho la liga italiana, pero la española empezó a crecer y pasó a la italiana. Mi deseo era venir aquí y se cumplió.
Y al final se quedó 11 temporadas en el Villarreal y se convirtió en uno de los símbolos del club hasta hoy. ¿Qué hizo que ese vínculo fuera tan fuerte entre el club y eso?
Pues eso tampoco era esperado, porque como te había dicho, el Villarreal era un equipo que no era conocido y que estaba en crecimiento. Y yo hasta en eso puedo decir que he sido un afortunado, porque fui partícipe de este crecimiento. La idea era llegar al Villarreal, hacer un par de temporadas buenas, una o dos, y pegar otro salto a otro equipo de Europa.
Pero no fue así. El Villarreal siguió creciendo. Yo me iba identificando cada vez más con el club y con la ciudad mientras avanzaba la adaptación a nivel culinario y de temperatura. Se asemejaba mucho a lo que es mi país de origen. Y me sentía muy importante en el club, que también sentía que yo era muy importante. Siempre me ha valorado muchísimo en todos los sentidos. Y cuando uno se encuentra a gusto... es muy fácil desarrollar lo que más sabe, jugar bien, con la familia estando bien. Entonces, se juntó todo y me quedé en el Villarreal 11 años. Ahora, como director de relaciones institucionales, ya llevo 10.
¿Cuándo empezó a sentir que estaban construyendo algo especial?
A partir de 2004, porque cuando llegó un entrenador que se llama Manuel Pellegrini, chileno, que vino con una metodología distinta. Nos transmitía muchísima confianza porque durante dos o tres años teníamos una mentalidad de salvación, siempre pensando 'llegamos hasta cierta puntuación y ya estamos librados del descenso. Entonces, ahora a pensar en el año que viene'. Sin embargo, cuando llegó Pellegrini, obviamente, se reforzó la plantilla, pero en el primer año ya habíamos conseguido llegar a la Champions League. Fue una temporada fantástica. Su lema era: 'Vamos a jugar y a competir, obviamente, pero vamos a disfrutar'.
Todos pensaban que el Villarreal ni siquiera iba a clasificarse. Nos clasificamos como primeros de grupo, estando el Manchester United, y conseguimos llegar a las semifinales. A partir de ahí se cambió la mentalidad, fue cuando nosotros pensamos que deberíamos de ir a algo más. Y el Villarreal ya empezó a sonar en el mundo, ya no era una promesa, sino una realidad.
Hoy en día seguimos con los pies en el suelo porque somos conscientes de que somos una ciudad de 50.000 habitantes, pero con las ideas muy claras, respetando la historia de cada uno. Pero la nuestra es: vamos primero a hacer los puntos que tenemos que hacer para asegurar la continuidad en Primera. De hecho, en el club hacemos un brindis cuando marcamos la salvación y luego, en lo que queda, vamos a por las competiciones europeas. Ya llevamos muchos años así y yo creo que es un club que tiene las cosas muy claras, y eso me gusta. Estamos a gusto, es una familia
De aquella temporada en la que llegaron a las semifinales de Champions, ¿qué es lo que más le marcó y qué recuerdos bonitos tiene de aquello?
No te puedo puntuar una cosa solo porque al final me marcó cada partido. El frío que se siente, y a la vez, la ansiedad de poder entrar en el campo y de poder enseñar a la gente que somos desconocidos y pequeños, pero cuidadín que somos un buen equipo. Y, además, ganábamos partidos y empatábamos, y si nos ganaban era 0-1 y sufriendo. Yo no recuerdo los resultados de esta época, pero me acuerdo de que pasamos como primeros. Recuerdo con mucho cariño que conseguimos la primera victoria contra el Benfica con un gol mío, el primero de la Champions, y con victoria. En la primera Champions, poder marcar un gol importante y ganar 0-1 en Lisboa, eso se queda para la historia.
Marcos, con el tiempo llegó a ser capitán del Villarreal. ¿Qué significó para usted llevar el brazalete siendo un jugador que llegó desde Brasil y se convirtió en una leyenda del club?
Eso es muy curioso, porque yo considero que siempre he sido un líder en el campo, no un líder comunicador. En España, el jugador que lleva más tiempo en el club es el capitán. Y yo recuerdo que en 2006 pasé a ser el jugador con más tiempo. Y eso que había llegado en 2005. Me sentía un poco raro con el brazalete, pero a la vez feliz porque estoy siendo capitán. No sabía cómo lidiar con eso. Pero bueno, tampoco se podía hablar mucho.
Obviamente, yo, como he dicho, intentaba hablar en el campo, jugando bien y dando un buen ejemplo fuera de campo. Y así me fui acostumbrando poco a poco, y cuando me di cuenta, hablaba ya algo, motivaba a mis compañeros, me comunicaba... Y creo que aprendí ese lado del liderazgo siendo capitán en el Villarreal. Estuve seis años como capitán.
De LaLiga a la MLS
Tras una etapa tan larga y bonita en España, después terminó su carrera en Estados Unidos. ¿Fue especial aquello?
A ver, yo también tenía otro objetivo, que era vivir una experiencia fuera del Villarreal para cerrar mi carrera con llave de oro. Y fue en Estados Unidos, porque también se juntó que yo no lo conocía. Se juntó que yo quería vivir esa experiencia, y además en Nueva York. Fueron dos años allí, una experiencia increíble para mis hijos y mi mujer. Yo creo que en el fútbol no pude pedir más de lo que he recibido. Obviamente, cuando uno trabaja y siembra, al final recoge.
Mi carrera fue así y yo me siento más que un privilegiado. Si me pregunta: '¿Qué te faltó en tu carrera?' Quizás en su momento, algo que te voy a revelar aquí, jugar en el Milán. ¿Por qué? Porque era el equipo de moda y tal. Pero más allá de eso, ha pasado todo lo que soñé cuando era pequeño. Jugar Copa Libertadores, jugar final de Copa Libertadores, una semifinal de Champions League, Mundial, Eurocopa, en fin. ¿Qué más puedo pedir? Nada.
Hablando un poco del presente, quería saber su opinión sobre la temporada ambigua del Villarreal, que no fue nada bien en la Champions, al contrario que en LaLiga. ¿Le parece que el equipo está muy próximo de asentarse en la Champions?
Todos los que somos aficionados del Villarreal tenemos una doble sensación, de que tenemos una muy buena plantilla para entrar y hacerlo bonito en todas las competiciones. Si se va a ganar o si va a alcanzar el objetivo, es otra historia. Pero es cierto que, por una parte, se nos quedó un mal sabor de boca con la Copa del Rey y, sobre todo, con la Champions League, porque hicimos la peor campaña de la historia del Villarreal en la Champions. Y, sin embargo, en LaLiga estamos muy contentos porque el equipo ha terminado por delante del Atletico de Madrid, que tiene muchos más recursos y presupuesto.
Obviamente, el Atletico jugó una final de Copa y llegó lejos en Champions. Tiene mucho mérito como equipo. Y nosotros más de lo mismo, porque en LaLiga sabemos lo complicado que es competir con Atletico, Betis, Real Sociedad, Athletic... En fin, estos equipos, hoy en día, son los de nuestra liga. Podemos presumir de que estaremos en la Champions League el año que viene.
De la plantilla actual del equipo, ¿qué jugador le ilusiona más?
Digamos que no hay ninguna figura, es un colectivo. Normalmente hay un jugador que destaca por encima de los demás, pero este año no. Me gusta. Te podría nombrar cuatro o cinco jugadores. A mí me gusta, por ejemplo, un argentino que está lesionado, que es Juan Foyth, que nos da muchísimo cuando está bien del todo. Nuestro veterano, que es Gerard Moreno, siempre da algo distinto: el último pase, bajar el balón en situaciones más difíciles, goles decisivos en momentos complicados... Y te puedo nombrar los extremos, que nos dan mucho, o los mediocentros. En fin, es el colectivo.

Marcos, escribió una historia muy linda con España, pero nació en Brasil. ¿Cuánto le emocionó ese camino a nivel personal, pasando de un forastero a una figura clave de la historia de la selección española?
Yo, egoístamente hablando, siento mucho orgullo del tramo complicado que pasé en mi vida, en el sentido de que yo jamás he tirado la toalla porque he pasado momentos muy difíciles. Podría escribir un libro, que de hecho ahora mismo estoy acabando uno; ya te contaré (risas).
Yo salí de las favelas de Brasil y llegué a ganar una Euro con un país que no era el mío de origen. Cuando sucedió eso, se me pasó una película por la cabeza. Y una voz sonaba en mi cabeza diciendo: 'Marcos, todo eso es fruto de tu trabajo. Entonces, disfruta de este momento. Has llegado a lo máximo y te lo mereces'. Pero obviamente es seguir como siempre, hasta hoy, con los pies en el suelo, respetando siempre al rival y a los demás.
Senna, campeón de Europa con la Roja
Formó parte de la selección en 2006, cuando jugó un Mundial, y dos años después ganó la Eurocopa. El equipo parecía completamente distinto. ¿Qué cambió más entre 2006 y 2008? ¿La confianza, la madurez o la mentalidad con Aragonés?
A ver, yo creo que la confianza no, yo creo que más bien el sistema, porque en 2006 recuerdo un equipo que tenía muy buenos jugadores también y mucha personalidad. Hacían partidos, sobre todo en la fase de grupos, en los que parecía que íbamos a llegar muy lejos y al final caíamos, como contra Francia en 2006. Luego, en 2007, pasamos una etapa muy difícil: la fase de clasificación, en la que conseguimos clasificarnos en el minuto 90.
Pero el cambio del sistema en 2008 funcionó. El fútbol, como siempre digo, son dinámicas. Y si pillas una buena generación de grandes futbolistas y una buena dinámica, es difícil no ganar. Y eso pasó en 2008. Pillamos una muy buena dinámica, con muy buenos jugadores, y conseguimos ganar la Euro.
Más tarde fue incluido entre los mejores de la Euro 2008. Mirando atrás, ¿ve este torneo como el punto más alto de su carrera? No solo porque España lo ganó, sino por su papel dando equilibrio al centro del campo.
Yo pienso que sí, a nivel mediático sí, pero también por la dificultad y jugar contra los mejores. Entonces, el nivel de dificultad es mucho más grande. Y si te pones a pensar con la maestría con la que España jugó... Obviamente, después fue bautizada como la España del 'tiki-taka', que fue de llenar los ojos. Donde voy aquí en España, hasta hoy la gente reconoce. Muchos dicen que yo fui el mejor jugador de la Euro, y yo simplemente me siento agradecido. Por eso considero que en global fue el título más importante de mi carrera.
¿Qué similitudes y diferencias ve entre la selección actual y aquella ganadora de 2008?
Yo creo que es muy semejante. Lo único que cambia es que estamos en 2026, pero hay una muy buena generación de jugadores. Yo creo que este año entra como favorita. Obviamente, un Mundial son palabras mayores, pero es inevitable, ¿no? Son 28 partidos sin perder, pero ahora viene la hora de la verdad.
Para ganar un torneo como es el Mundial, que desafortunadamente no he ganado aunque estuve a punto, o un torneo como la Euro que ganamos, hay que estar y tener mucha suerte de que jugadores importantes no se lesionen y lleguen bien. Hay que ir a los detalles para ganar, porque ahí están los mejores y se preparan al máximo nivel, y España está ahí a nivel de generación de futbolistas. A partir de ahí, creo que pueden llegar muy lejos e incluso ganar.

¿Cree que ya es la hora de que España haga un buen Mundial después de tres ediciones en las que no pudo rendir tan bien? Y más después de ser la campeona de Europa.
Sí, porque España dejó un listón muy alto. 2008, 2010, 2012... era la selección del momento. Entonces, eso marca una época. En competiciones como la Euro o el Mundial, todo el mundo se fija en las ganadoras, y España está metida entre las ganadoras. La gente espera que este año pueda ser el año otra vez de un Mundial porque tenemos una muy buena selección. Ojalá que España pueda dar el nivel que todos los aficionados están esperando.
¿Quiénes piensa que son los principales rivales de España para pelear por el título?
Yo suelo decir las tradicionales. Siempre estarán ahí. A veces hay alguna sorpresa, que puede haber también. Este año es un Mundial con más selecciones. Pero yo creo que Francia entra muy fuerte, de verdad. Después de ahí, Brasil y Argentina siempre estarán ahí porque son fuertes y tienen muy buenos jugadores. Argentina viene de ganar el último título. Aún tiene a Messi.
También veo Inglaterra, que en los últimos años, tanto en la Euro como en el Mundial, viene apretando también. Y luego, como he dicho, puede haber alguna sorpresa, a lo mejor Croacia otra vez, Bélgica, Holanda... Y no he nombrado a Alemania. Italia no está, pero, en fin, yo creo que estará entretenido el Mundial, como esperamos, y que gane España o Brasil.
"Me identifico más con Pedri y Ferran"
¿A quién apoya entre ellos?
Yo, sinceramente, apoyo que lleguen los dos a la final; que vayan a la prórroga o a la tanda de penaltis.
Marcos, en su época había mucho talento en el centro del campo. Xavi, Iniesta, Fàbregas, Busquets, Javi Martínez... Ahora, España cuenta con Rodri, Zubimendi, Merino, Pedri, Fabián... ¿Qué equipo es mejor?
Guau, muy complicado decir. Yo creo que el nivel de la antigua selección y de la actual es muy alto y es muy igualado, pero obviamente hay que ganar. Pienso que tú puedes ser un gran jugador, pero si no eres un ganador, al final no te sientas en la mesa de los demás. Yo lo entiendo así. Yo creo que este equipo tiene tanto talento como los demás antiguamente, pero para sentarse en nuestra mesa tiene que ganar.
¿Con qué jugador de la actual selección española se identifica más?
Yo tengo un amigo que es representante de Pedri y de Ferran, y siempre que voy a ver algún partido, suelo ver a los dos y hablo un poco con ellos. Son con los que más me identifico, sobre todo Ferran, que es mi vecino.
En la selección de Luis de la Fuente hay algunos futbolistas formados en el Villarreal, como Rodri, Baena o Yéremy. ¿Qué significa esto para usted?
Para mí y para toda la afición del Villarreal es motivo de orgullo, porque competir con los grandes es complicado para nosotros, y ver que una cantidad de jugadores son principales jugadores de la selección española, eso es motivo de orgullo.
