Después de haber jugado con el equipo B portista en 2004, al inicio de su larga carrera europea, el veterano internacional canarinho regresó al Dragão esta temporada. En esta segunda etapa en Portugal, el defensa nacido en Río de Janeiro ha disputado 14 partidos —repartidos entre la Liga Portugal, la Liga Europa y la Taça de Portugal—, formando parte del grupo de capitanes, ayudando al equipo a conquistar el campeonato y levantando el 33er trofeo oficial de su carrera.
En un comunicado oficial, el Oporto se ha despedido del central deseándole "los mayores éxitos para el futuro" y subrayando que el club "siempre será su casa".
"No es un adiós, es un hasta luego"
El veterano defensa volvió a Portugal para intentar convencer a Ancelotti de convocarlo para el Mundial- 2026, pero no ha sido elegido por el seleccionador brasileño en la lista de convocados publicada el lunes. Aun así, ha agradecido "todo el cariño, admiración y respeto" mostrado por el Oporto durante los últimos meses.
"Estos meses me han demostrado que todo ha valido la pena. Ha sido increíble, un placer enorme, he vivido momentos de gran felicidad. Victorias, derrotas, suspense, nervios, ansiedad por saber si lograríamos el título, especialmente después de la derrota contra Casa Pia. Han sido situaciones difíciles, pero el grupo se ha mantenido siempre muy fuerte y unido y merece todo lo bueno. El equipo merece mucho más de lo que ha vivido esta temporada", ha dicho en declaraciones a los medios oficiales del club.
Conviene recordar que en marzo, pocos meses después de haber firmado por los dragones tras finalizar contrato, Thiago Silva se ausentó del país debido al fallecimiento de su madre.

"Quiero agradecer todo el cariño, admiración y respeto que han tenido conmigo en los últimos meses. Han sido tiempos interesantes para mí, de crecimiento personal y profesional, de aprendizaje en el fútbol con el míster Farioli y su cuerpo técnico. Los aficionados del Oporto me marcarán para siempre y espero también dejarles huella. Miro atrás y veo los momentos increíbles que hemos vivido y este título ha sido para la familia portista, que tanto lo merece. El campeón ha vuelto", ha señalado.
El exjugador del Chelsea y AC Milan ha dejado abierta la posibilidad de regresar a la ciudad en el futuro.
"Nunca sabemos lo que nos depara el mañana. Me gustaría trabajar en los clubes donde he vivido momentos felices y sueño con pasar por todos ellos. Dios está guardando esos momentos para mí y todo será en su tiempo, como fue mi regreso. Por mí, habría jugado en el Oporto ya en 2004, pero no fue posible. El tiempo de Dios ha sido ahora, he vuelto y he cerrado ese ciclo de forma victoriosa. He dejado mi foto en la pared y esto queda para la historia como uno de los principales títulos de mi carrera. No es un adiós, es un hasta luego", ha asegurado.
