El comienzo de la temporada 2026/27 está siendo especialmente complicado para Vinicius Junior. El extremo del Real Madrid no termina de encontrar la explosividad y la capacidad de desequilibrio que marcaron sus mejores campañas en el conjunto blanco. Después de siete jornadas de LaLiga, acumula un gol y tres asistencias en 565 minutos, unos números discretos para un futbolista acostumbrado a tener un peso mucho mayor en el ataque madridista.
La comparación con el curso anterior acentúa la sensación de bajón. Vinicius terminó la pasada Liga con 16 goles en 36 encuentros, mientras que ahora solo ha visto puerta una vez en el campeonato doméstico. Su único tanto liguero llegó el 26 de agosto ante la Real Sociedad y, desde entonces, su producción goleadora se ha frenado. Incluso el propio atacante ha hecho autocrítica ante un inicio que figura entre los más flojos desde su llegada al Real Madrid.

El parón no calma las aguas
El parón internacional tampoco sirvió para cambiar la dinámica. Vinicius llegó a la fecha FIFA con la oportunidad de recuperar confianza con Brasil, pero tampoco consiguió convencer. En el primer amistoso contra Australia fue titular y disputó 64 minutos en el empate 1-1, mientras que en el segundo encuentro ante los australianos consiguió marcar de penalti. Carlo Ancelotti reconoció públicamente que el delantero no atraviesa su mejor momento, aunque pidió paciencia y reiteró que continúa considerándolo una pieza fundamental para la selección.
Además, Vinicius no arrancó todos los encuentros de la fecha FIFA como titular, una circunstancia llamativa para un futbolista de su jerarquía dentro de la Canarinha. Su participación durante el parón dejó más dudas que certezas y el cierre tampoco ayudó: frente a India fue titular, pero únicamente disputó la primera mitad y se marchó sin marcar en el triunfo brasileño por 4-0. Samuel Lino, su sustituto, anotó dos goles durante la segunda parte.
La temporada apenas comienza y el margen para reaccionar sigue siendo amplio, pero Vinicius necesita recuperar sensaciones cuanto antes. Su velocidad, desborde y capacidad para decidir partidos continúan convirtiéndolo en un futbolista diferencial, aunque su versión actual está lejos de aquella que llegó a discutir los principales premios individuales. Entre un arranque discreto con el Real Madrid y una fecha FIFA en la que tampoco terminó de convencer, el brasileño afronta las próximas semanas con un desafío evidente: volver a ser determinante.
