Centro de datos del Valencia-Atlético
Mientras los ches afrontaban la cita con el reto de superar la barrera de los 40 puntos, lo que suele ser sinónimo de tranquilidad y alivio, los hombres de Diego Pablo Simeone volvían a encarar uno de esos encuentros que suelen estorbar en el calendario por celebrarse a pocos días del partido más importante de la temporada. Sin apenas alicientes en el torneo doméstico, más allá de luchar por la tercera plaza, los colchoneros no podían dejar a un lado el duelo del Emirates Stadium.
Pero antes tocaba visitar la capital del Turia y tampoco podían descuidarse demasiado, pues un revolcón de esos que hacen daño es siempre susceptible de afectar más allá del tiempo reglamentario. El contexto, muy similar al de Nervión, donde los anfitriones se aprovecharon de las masivas rotaciones de un plantel que tiró de canteranos y suplentes para conformar la alineación. Y así fue también este sábado, frente a un rival, eso sí, algo menos necesitado.
Nahuel, pico y pala
Salió con ganas, o eso parecía, el equipo local. Sin embargo, los rojiblancos se hicieron con el dominio desde bien temprano: dejada fantástica de Nahuel Molina y paradón de Stole Dimitrievski a tiro de Rodrigo Mendoza. Poco después, el guardameta macedonio volvió a frenar al argentino, que firmó un extraordinario inicio de partido y que gozó de una nueva ocasión con un potentísimo disparo desde unos 40 metros que acabó en la madera.

No tardó mucho el público de Mestalla en reprocharle a los suyos que estaban siendo superados por una combinación de jugadores menos habituales y chicos del filial. Molina, de nuevo, volvió a ser protagonista al asistir desde la banda derecha a Rayane, cuyo remate de cabeza salió desviado. Los anfitriones gozaron de la oportunidad más clara en una transición que culminó Ramazani con un envío al poste.
El Atlético empezó el segundo acto atacando y el Valencia respondió con una volea desviada de Guido Rodríguez, mientras que luego fue Luis Rioja quien desaprovechó una gran contra, lo que provocó la ira de los aficionados. Robin Le Normand, en un saque de esquina, remató lejos de los tres palos en otra acción que pasará al olvido. Y la conexión entre N. Molina y R. Belaid volvió a dar frutos, al menos a modo de amenaza.
Día grande para Luque y Cubo
Hugo Duro y Diego López se incorporaron al terreno de juego en torno a la hora y el técnico visitante optó por otros dos canteranos para refrescar el equipo (Miguel Cubo e Iker Luque). Así, el plantel de la capital siguió compitiendo con solo siete jugadores del primer equipo -el mínimo legal-, algo que tampoco cambió a raíz de la entrada de los veteranos Antoine Griezmann y Koke Resurrección, previsiblemente titulares el martes.
La decepción fue mayúscula en la Avenida de Suecia al ver cómo Luque, algo que ya hizo Boñar esta temporada en la derrota frente al Sevilla, se estrenaba de la mejor forma posible con los mayores (y hasta amenazó con el doblete). Encaró a Gayà y sorprendió a Dimitrievski con un gran disparo raso en el minuto 74. Se le escapaban así los puntos a los de Corberán, que con 39 unidades en la tabla aún no tienen garantizado el objetivo de la permanencia.
Una jugada más propia del género de la tragicomedia resolvió la papeleta en favor del Atleti: envío al espacio a Griezmann, control sublime y cesión a Cubo, que coló el cuero en la red mientras el asistente levantaba el banderín por supuesta posición antirreglamentaria. Ese gesto confundió a Tárrega, que se quedó parado y entró en cólera con el linier cuando el VAR ratificó el tanto. Máxima frustración para un clásico del fútbol español.
Jugador Flashscore del partido: Nahuel Molina.
