Guadalupe Porras Ayuso se convirtió en la protagonista inesperada del choque entre el Real Betis, que no gana desde entonces, y el Athletic Club de Bilbao. Y ni mucho menos fue por no señalar un fuera de juego o inventarse otro, sino por ser víctima de un aparatoso accidente que le impidió continuar en la banda del Benito Villamarín. El encuentro se disputó el pasado 25 de febrero, hace más de un mes, tiempo que ha estado sin ejercer.
"Por esto que he pasado ha cambiado el protocolo y estoy segura de que no va a volver a pasar. Le podría haber ocurrido a cualquier compañero, árbitro o futbolista, y era algo necesario. Me siento muy contenta en este aspecto. Gracias a esto, la steady no va a poder atravesar la línea de banda, sino que va a tener que rodear por la de fondo. Eso nos va a permitir trabajar con libertad", explicó ante los medios oficiales de la Real Federación Española de Fútbol.
Porras Ayuso habló sobre lo ocurrido aquel día: "No recuerdo nada de la jugada ni del partido. Tengo que admitir que la he visto una vez, pero era como haber tenido una pesadilla. Es como un pensamiento muy lejano cuando ya sabe una lo que ha pasado. Fueron momentos muy duros porque allí me comentaron que me había golpeado un cámara, pero no me hubiera podido imaginar que hubiese sido tan fuerte".
"Me llevaron a quirófano y me pudo operar el cirujano plástico. Al levantar la gasa me dijo: 'Guadalupe, siento decirte que va a ser más de lo que a mí me gustaría. Creía que te iba a dar menos puntos y al final, en total, son 25'. También me comentó que al día siguiente no podía irme porque me iba a despertar peor. En dos días, cuando llegaran el martes y el miércoles, añadió que iba a estar destrozada", apuntó durante la entrevista.
Guadalupe celebra su regreso: "Ha sido un proceso muy duro. Ver que estás al máximo nivel y por algo ajeno a ti vas a tener que perderte la competición... Verme en esas imágenes fue muy desagradable. He necesitado tiempo y profesionales para que me ayudaran a ser conscientes de todo lo que me había pasado y de todo ese shock. Afortunadamente una va mejorando física y psicológicamente y ya he podido hacer mi primer partido".
"Te impacta mucho el ver que tienes 500 o 600 mensajes en el teléfono, llamadas perdidas... No sólo del CTA, sino de UEFA, FIFA... Las imágenes dieron la vuelta a todo el mundo y me he sentido muy arropada. Quería dar las gracias, desde aquí, a todas esas personas que han estado ahí. En esos momentos en los que una lo está pasando mal, los pequeños apoyos o las muestras de cariño le hacen levantarse a una", concluyó la extremeña.
