Centro de datos del Athletic-Sevilla
No hay peor comienzo de Liga que quedarte con uno menos y encajar un gol antes del cuarto de hora. Además, en tu casa, con tu gente, con nuevo entrenador, con nuevas ilusiones. Pero los errores se pagan caros. Y no fueron del árbitro, Soto Grande, por mucho que se empeñen en Bilbao. Yuri, siendo el último defensor, agarró a Miguel Sierra mientras a éste se le escapaba el control de balón; roja evitable, pero roja a fin de cuentas.
Y un par de acciones después, un mal control de Unai Simón ante la presión de Robbie Ure le hizo regalar la pelota a un Oso que no tuvo piedad del Guante de Oro del Mundial para marcar a puerta vacía.
Dos golpes duros que encajó como pudo el cuadro de Terzic. Sacrificando a Berenguer como lateral izquierdo, no renunció a llevar la iniciativa aun sabiendo que el desgaste y cualquier otro despiste podía ser fatal. Menos mal para los leones que Unai Simón sí estuvo fino en su siguiente intervención, rechazando un disparo ajustadísimo de Juan Iglesias.
Pero de ahí al descanso, esa fue la única vez que el Sevilla se asomó a su área. Fue casi media hora de asedio athleticzale a la meta de Odysseas. Parecía que, ante el conformismo de los de Luis García, los locales eran los que jugaban con uno más. Con conducciones por dentro de sus centrocampistas encontró huecos para amenazar la puerta rival. Peio Canales e Iñaki Williams tuvieron las mejores oportunidades para empatar, aunque el marcador no se había movido más cuando sonó el toque de campana para ir a los vestuarios.

Del temor a una expulsión... a una goleada
Tres sevillistas –Peque, Sierra y Guridi– habían recibido tarjeta en la primera parte. Luis García Plaza los dejó a todos en el banquillo por miedo a que vieran una segunda y las fuerzas se igualaran. También tenía la intención con la entrada de Guillén, Ejuke e Isaac de jugar más a la contra si cabe. Y le salió de lujo. A los cinco minutos de la reanudación, una contra iniciada por Oso, conducida por Isaac y culminada por Ejuke puso el 0-2.
Y apenas seis después, otro regalo de Areso permitió que Oso, otra vez él con su presión alta, asistiera a Isaac para que firmara el 0-3.

Con más de media hora por delante, Terzic no sabía dónde meterse en su estreno en LaLiga. Solo funcionaba Peio Canales y olía a goleada escandalosa. Recurrió, entre otros, a Laporte y a Nico Williams para evitarla. Y al menos contuvo el vendaval. Incluso los leones rugieron cuando Paredes acertó a batir a Odysseas a la salida de un córner para colocar el 1-3 con 20 minutos aún por jugarse.
El gol les dio alas, las que empezaron a faltarle a un Sevilla que se replegó más para evitar líos: se puso a defender con cinco e incluso dobló lateral zurdo con la entrada de Julio Díaz. Entre eso y que la energía ya comenzó a fallar en las piernas del Athletic, contuvieron los nervionenses el ánimo rojiblanco para sellar sin excesivos apuros el triunfo, el segundo consecutivo en un inicio brillante de LaLiga, donde son líderes.

Jugador Flashscore del partido: Oso (Sevilla).
