Han sido varias semanas de tira y afloja hasta que por fin ha habido acuerdo entre todas las partes por un futbolista codiciado en España y que también había querido el Getafe. Pero el Sevilla le convenció y ya no hubo más opciones que los de Nervión para Kochorashvili.
El centrocampista, que llegó a España con 18 años, en la campaña 17/18, de la mano del Girona, con el que actuó en su entonces filial, el Peralada, se marchó un año después al Levante, también para jugar en su segundo equipo. Su buen hacer le valió para, ese mismo curso, debutar en la 36ª jornada de LaLiga, ante el Athletic.
A caballo entre el cuadro granota y su filial continuó hasta que fue cedido en la temporada 22/23 al Castellón. Ahí jugó a gran nivel, lo que le permitió regresar al Levante, ya consagrado y titularísimo, siendo clave en el ascenso de los azulgrana a Primera división en la 24/25.
Fue entonces cuando el Sporting de Lisboa apostó por él, llevándose el pasado verano. Pero en Portugal no salieron las cosas como quería y jugó apenas 26 partidos.
Ahora vuelve a LaLiga, a un Sevilla en el que se presume que actuará con regularidad, y donde Luis García Plaza lo querrá utilizar cuanto antes.
Es, con este, el octavo fichaje del club andaluz para la presente campaña.

