Kevin Yakob llega al Mundial con Irak tras rechazar a Suecia y superar dos graves lesiones

Kevin Yakob en acción ante España en un amistoso previo al Mundial
Kevin Yakob en acción ante España en un amistoso previo al MundialMutsu Kawamori / AFLO / Profimedia

El mediapunta, que eligió representar a Irak en lugar de Suecia, ha recuperado la forma tras superar dos graves lesiones de ligamento cruzado anterior y ahora está listo para desempeñar un papel crucial con la selección de Irak, que se ha clasificado para el Mundial por primera vez en 40 años.

Cuando Irak haga su aparición en el estadio de Boston en Foxborough, Massachusetts, para el duelo ante Noruega, parte de las esperanzas de dar la sorpresa ante el 11 elegido por Stale Solbakken recaerán sobre los hombros del mediapunta Kevin Yakob.

Irak logró clasificarse para el Mundial 2026 tras una histórica y extenuante fase de clasificación de 21 partidos, poniendo fin a una ausencia de 40 años en la máxima cita del fútbol. Lo hizo tras conseguir la plaza número 48 y última del torneo tras vencer 2-1 a Bolivia en la repesca intercontinental disputado en Monterrey, México.

Yakob no tuvo un papel relevante en la fase de clasificación, ya que no fue incluido en las listas de de Graham Arnold hasta las últimas jornadas. Esto se debió a que le costó recuperar la forma tras sufrir nada menos que dos graves lesiones de ligamento cruzado anterior, que amenazaron con truncar por completo su carrera.

Gráfico de radar de Kevin Yakob para la temporada 25/26
Gráfico de radar de Kevin Yakob para la temporada 25/26Opta by StatsPerform

Héroe del Aarhus

Viendo cómo ha evolucionado su trayectoria en los últimos tres años, la presencia de Yakob en el Mundial 2026 es una de las historias de regreso más inspiradoras y sorprendentes, después de haber sido pieza clave para que el AGF Aarhus conquistara su primer título de liga danesa en 40 años y marcara el Gol del Año en la Superliga danesa.

Hace tres años, en junio de 2023, Yakob debutó con la selección absoluta de Irak en un partido amistoso ante Colombia. Trágicamente, su estreno sólo duró 23 minutos antes de sufrir una terrible rotura de ligamento cruzado anterior (LCA) que puso en serio peligro su carrera.

Para colmo, no era la primera vez que Yakob sufría semejante mala fortuna, ya que, con solo 19 años, padeció una lesión similar en los inicios de su carrera profesional en Suecia, cuando jugaba en el BK Hacken.

Dos años fuera de los terrenos de juego

Mientras que la primera lesión necesitó nada menos que 473 días de recuperación, la segunda fue aún más dura, requiriendo tres operaciones y manteniéndolo fuera de los terrenos de juego durante más de dos años.

"Ha sido durísimo", confesó Kevin Yakob. "He tenido varios contratiempos. Primero fue el ligamento cruzado, luego el tejido cicatricial y después el cartílago, que hubo que retirar", contó a Fotbollskanalen.se.

Durante todo el proceso de recuperación, se apoyó mucho en su fe, compartiendo a menudo que se encomendó a la gracia de Dios para superar los graves obstáculos físicos y mentales.

"A veces tienes suerte y a veces no. Siento que todo forma parte del plan de Dios. Trabajo duro y hago lo que puedo cada día, y entonces siento que todo ya está escrito para mí y que tengo que confiar en el plan que está trazado para mí.

¿Cuántos jugadores han regresado de una lesión así, han luchado por el oro y han tenido la oportunidad de jugar un Mundial en su primera temporada de vuelta? No muchos, y solo quiero intentar escribir una historia bonita. Sería el final perfecto para este capítulo", declaró Yakob a TV2 Ostjylland.

"Nunca supe si estaba en el plan de Dios que volviera a jugar al fútbol. Cuando estaba lesionado y en mis peores momentos, le decía a mis padres que solo quería jugar un partido más delante de la afición y volver a sentir ese apoyo. Así de hundido estaba. Por eso he disfrutado tanto de esta temporada", explicó Yakob.

El hecho de que Yakob represente a Irak en el Mundial también es un giro inesperado en una historia que comenzó en Gotemburgo, donde nació, ya que sus padres asirios emigraron originalmente de las regiones de Nínive y Mosul, en Irak.

En un principio, progresó en la estructura de selecciones suecas, llegando a jugar con las selecciones sub-18 y sub-19, pero más tarde optó por defender a Irak, motivado por el apoyo apasionado de los aficionados iraquíes desde su adolescencia y por un fuerte deseo de honrar sus raíces culturales.

"Nací en Suecia, pero mis padres siempre me enseñaron sobre mis raíces iraquíes. El fútbol tiene el poder de unir culturas y orígenes diferentes, y representar a Irak es algo que significa mucho para mí", afirmó Yakob.

A la medianoche del martes, Yakob podrá recoger los frutos de su enorme fe y perseverancia al representar a su país frente a Noruega, poniendo fin a los 40 años de ausencia de Irak en el mayor espectáculo deportivo del mundo.