Lance Stroll (27) está dentro del grupo de pilotos que se encuentran inmiscuidos en una batalla sin cuartel por tratar de que lleguen cambios importantes al nuevo reglamento del 'Gran Circo' y ha vuelto a dejar clara su opinión en su llegada a Miami.
Y es que, durante el parón de la categoría reina del automovilismo el de Aston Martin ha aprovechado para probar diferentes coches de otros campeonatos y todos le han parecido más entretenidos que los F1: "Es 1.000 veces más divertido (un F3) porque con el pie derecho haces lo que quieres. Incluso por el peso, unos 600 kilos", dijo
"Espero que mejore (la normativa), porque estas cosas están destrozando las carreras y las vueltas de clasificación. Espero que sea más normal pilotar y no haya que pensar demasiado en gestión y lift-and-coast. Aun así creo que estamos bastante lejos de lo que debería ser un F1, apretando al máximo y sin pensar en baterías", aseveró.
"Lo vimos venir, todos lo dijeron en el último año y medio, añadir baterías y quitar carga aerodinámica no pintaba bien. Tenemos lo que esperábamos. Aunque probablemente sea más frustrante para Aston Martin que para Mercedes ahora mismo", expresó.
Finalmente, Stroll aseguró que no piensa en abandonar la Fórmula 1, algo que sí ha deslizado Max Verstappen: "Todavía creo en este proyecto (Aston Martin) y está lejos de nuestro verdadero potencial. Adrian (Newey) se unió al equipo, tenemos una nueva fábrica, el túnel del viento y esas cosas que todos sabemos. Si en dos o tres años estoy en el sofá y veo a dos Aston Martin al frente de la parrilla, y no estoy ahí, me molestará. Quiero ser parte de eso y espero que cuando eso pase, los coches sean más divertidos", sentenció.
