Así terminó el coche de Colapinto tras su 'show': desgaste extremo y amago de incendio

Colapinto, protagonista en Buenos Aires
Colapinto, protagonista en Buenos AiresPhoto by LUIS ROBAYO / AFP

El paso de Franco Colapinto (22) por las calles de Buenos Aires dejó una imagen difícil de olvidar: un monoplaza exigido al máximo, con claros signos de desgaste y un principio de incendio que marcó el cierre de una jornada histórica.

Más de 600.000 personas se acercaron a Palermo para presenciar un evento poco habitual: después de más de una década, un Fórmula 1 volvió a rodar por la ciudad. Y el encargado de ofrecer el espectáculo fue el joven piloto argentino, que llevó al límite un Lotus E20, adaptado para este tipo de exhibiciones.

Un 'show' al límite: neumáticos destruidos y máxima exigencia

Durante el evento, Colapinto realizó varias salidas a pista en las que priorizó el espectáculo por sobre el cuidado mecánico. Aceleraciones a fondo, trompos y los clásicos 'donuts' fueron parte del repertorio que encendió al público.

Ese nivel de exigencia tuvo consecuencias inmediatas:

- Neumáticos completamente degradados.

- Desgaste visible en la carrocería.

- Daños en zonas sensibles cercanas a los escapes.

- El asfalto urbano, mucho más abrasivo que el de un circuito, también jugó su papel en el deterioro del coche.

El momento más tenso: fuego en la parte trasera

El punto más crítico llegó sobre el final. Tras varias maniobras consecutivas, la temperatura acumulada en la zona de los escapes provocó un principio de incendio en la parte trasera del monoplaza.

La escena, lejos de generar pánico, fue rápidamente controlada por el equipo técnico, que intervino con matafuegos en cuestión de segundos.

El propio Colapinto lo resumió con naturalidad tras bajarse del vehículo: "Lo traté de cuidar, pero al final me calenté un poquito".

Un evento que volvió a poner a Argentina en el radar de la F1

Más allá del incidente, el Road Show cumplió su objetivo: acercar la Fórmula 1 al público argentino con un espectáculo de alto impacto.

La jornada también incluyó un guiño a la historia del automovilismo nacional, cuando Franco manejó una réplica de la icónica 'Flecha de Plata' de Juan Manuel Fangio.

El balance final es claro: una exhibición que combinó nostalgia, potencia y riesgo controlado, y que volvió a instalar la ilusión de ver a la Fórmula 1 nuevamente en el país.

Lo que viene para Colapinto

Tras este show en Buenos Aires, el piloto argentino ya apunta a su próximo gran desafío dentro del calendario internacional: el Gran Premio de Miami de Fórmula 1.