Colombia sufre de más ante la Uzbekistán de Cannavaro

Colombia vence con sufrimiento a un debutante Uzbekistán
Colombia vence con sufrimiento a un debutante UzbekistánReuters

La Selección Colombia sumó sus tres primeros puntos de la mano de Luis Díaz en la Copa Mundial de la FIFA, en un Estadio Azteca atiborrado de su fiel gente y ante un debutante Uzbekistán que plantó cara cuando decidió jugar, pero que se quedó sin recompensa ante la jerarquía cafetera. El 1-3 final ubica al cuadro de Nestor Lorenzo como líder del grupo K, luego del empate a un gol entre Portugal y RD Congo.

Colombia crece desde la inventiva de James Rodríguez, pero nace del alma de Luis Díaz. Por eso, cuando la selección cafetera se topa ante un bloque bajo férreo y ordenado como el del debutante mundialista Uzbekistán esta noche de miércoles en el Estadio Azteca, la ilusión colombiana se aferra a la jerarquía del futbolista del Bayern Munich, que no tiene problema alguno en cargar con la fe de todo su país. 

No obstante, a pesar de las buenas intenciones de Rodríguez y Díaz, la Selección Colombia tuvo que superar la una adversidad inicial que se fue instalando en un primer tiempo que fue de la frustración al júbilo por un camino espinoso, gracias al 5-4-1 lleno de pundonor que plantó Uzbekistán desde la experiencia defensiva del italiano Fabio Cannavaro.

Una valentía con frutos

Para intentar remediar esta situación, Colombia apostó a la valentía, impulsado por un Estadio Azteca repleto de colombianos que no dejaron de empujar a su equipo. Con Johan Mojica y Daniel Muñoz casi como extremos, Jhon Arias se plantó volcado como un segunda punta para tratar de dejar a Luis Díaz con espacio para pensar y leer el juego, antes de entrar en calor. 

Esa postura frontal, ante un equipo sin interés alguno para atacar —a pesar de un par de intentos de contragolpe— logró dejar a Díaz frente al arquero Utkir Yusupov, pero el remate cruzado del jugador del Bayern Múnich pegó en el palo al 31, provocando una erupción pasional en un Azteca, sucursal de Barranquilla, Bogotá, Medellín y Manizales.

El tiro al palo activó por fin a un Díaz expectante hasta ese momento y, entonces, todo cambió. El oriundo de Barrancas provocó una amarilla a Abdukodir Khusanov y, al minuto 41, metió un pase filtrado desde la media chanca para un Daniel Muñoz que partió en buena posición para desviar la pelota con la punta del pie y abrir el marcador. 

El grito ensordecedor de los más de 80,000 colombianos que se hicieron presentes en el Azteca fue también un desahogo que se vio reflejado en la celebración infernal de Muñoz, quien vuelve a demostrar por que muchos creen que es uno de los mejores laterales del fútbol europeo y del mundo. El descanso, que pintaba para inundar el ambiente de desencanto, terminó siendo una fiesta multitudinaria y amarilla. 

El inevitable Luis Díaz 

Consciente del marco y el contexto, Cannavaro metió dos cambios en el medio campo para intentar meter a su equipo en partido. El ingreso de Farrukh Sayfiev, como lateral por izquierda, y Dostonbek Khamdamov como volante por derecha, empujaron varios metros al frente a Uzbekistán, mostrando algunos atisbos de la buena eliminatoria asiática que hizo para llegar al Mundial.

Y si bien estuvo dispuesto a correr riesgos dejando espacios, Uzbekistán fue sacudiéndose el nervio del debutante con la pelota cada vez más en sus pies, pero sobre todo con una capacidad física entrañable y llena de amor propio. Una base desde donde nació una buena jugada que provocó un centro por la izquierda que remató como pudo el único centro delantero uzbeko Eldor Shomurodov. La pelota no contenida por Camilo Vargas le quedó a Abbosbek Fayzullaev, quien hizo historia al minuto 59 al anotar el primer gol de Uzbekistán en una Copa del Mundo. 

Pero, lejos de sentirse frustrada, la afición colombiana empujó a los suyos y, en medio de ese aliento avasallante, el cuadro colombiano recuperó una pelota en media cancha que encontró mal parada a la defensa uzbeka, con Luis Díaz en el área y con pelota dominada. El tiro a la base inferior derecha del arco de Yusupov, quien rozó el esférico, fue el 2-1 al 65, haciendo que se instalara otro grito de desahogo en forma de gol. 

Leyendo el vértigo que iba a tener la parte final del partido, Néstor Lorenzo decidió sacar a Rodríguez al minuto 71 en lugar de Jaminton Campaz para plantar un 4-4-2 con Díaz y Luis Suárez en punta, que luego convirtió en un 4-3-3 con un medio campo sólido tras el ingreso de Richard Ríos. Una decisión que sería decisiva ante el ímpetu de una Uzbekistán que puso en arpiertos a Colombia, hasta que el futbolista de Rosario Central logró loquidar el encuentro con un 3-1 final en el útlimo munuto del partido, ya con el seleccionado asiático volcado al frente. El final, ensordecedor y emocionante, fue el desahogo definitivo de una afición que clama por un mundial histórico de su selección.