El neerlandés Olav Kooij se hizo con el segundo puesto, por delante del belga Jasper Philipsen, al término del 11º tramo de la competición, de 161 kilómetros de recorrido, entre Vichy y Nevers.
Con una velocidad media de 50,91 km/h, fue la etapa en carretera más rápida de las 113 ediciones del Tour.
El anterior récord de velocidad media de una etapa en línea del Tour era de 50,36 km/h y se remontaba a 1999, a una jornada que comenzó en Laval y en la que el italiano Mario Cipollini, especialista en el esprint, ganó en Blois.
Para los líderes de la general, este miércoles fue un día tranquilo: el esloveno Tadej Pogacar conserva el maillot amarillo con una ventaja de tres minutos y 36 segundos respecto al segundo, el danés Jonas Vingegaard, y de cuatro minutos y seis segundos sobre el belga Remco Evenepoel, tercer clasificado.
