Lo que parecía ser otra edición de ensueño de La Vuelta se ha convertido en una pesadilla. Tedej Pogacar, sin duda, era el competidor a vencer. Era el líder. El hombre indiscutido que gracias a un inicio fulgorante acariciaba otra gloria más para su inmejorable carrera.
Pogacar, sin embargo, vivió una de las verdades más duras del ciclismo: dar tu máximo nivel no te salva de sufrir una caída o un accidente en la carretera.
Así ha sido la octava etapa de La Vuelta que, además, ha dejado a Pogacar fuera de competencia.
