"Es normal que con el paso del tiempo crezcamos en el torneo", aseguró el delantero del Real Madrid, autor del primero de los cuatro goles de la victoria, su primer tanto en un Mundial, lo que le dejó aliviado como demostró con sus palabras: "Estoy muy contento con mi partido y ya estoy más calmado. Marqué en el último partido, pero no valió. Quería más y ya estoy más tranquilo."
"Tras cada partido que pasa, estamos con más confianza", añadió el brasileño.
La Verdeamarela avanzó a los cuartos de final en un partido sin sobresaltos, con los otros tres goles de los de Tite marcados por Neymar, Richarlison y Lucas Paquetá, mientras que el del honor surcoreano lo hizo Seung-Ho Paik.
Vinícius explicó que Corea del Sur dio espacios a la 'Canarinha' para desplegar su juego, algo determinante en el trámite del partido: "Jugamos contra un equipo que da espacio, y es muy complicado para nuestros adversarios cuando pasa eso, porque tenemos bastantes jugadas y personalidad para hacer un gran partido".
Uno de los momentos más curiosos se vio tras el gol de Richarlison, cuando se pudo ver a Tite bailar con sus pupilos. "Es la unión de nuestro equipo. Siempre celebramos bastante los goles y bailamos. Queremos bailar hasta la final y ojalá podamos seguir así", comentó el madridista.
La "Canarinha" se enfrentará el viernes por los cuartos de final a Croacia, que en la tarde del lunes derrotó 3-1 por penaltis a Japón tras un empate 1-1 en 120 minutos. Muchos dan a los sudamericanos como máximos favoritos para ganar el Mundial, lo que no preocupa a Vinícius: "Eso es la gente de fuera que habla. Nosotros estamos con la cabeza tranquila para seguir paso a paso. El siguiente partido es ante Croacia, que es un grandísimo equipo y debemos estar preparados para jugar como ante Corea".
La presión de ser uno de los protagonistas de la selección brasileña no parece pesar a un jugador, a tenor de sus palabras: "Mi familia y la gente que está a mi lado me ha enseñado cómo gestionar todo y siempre estoy muy tranquilo. Estoy contento, pero con la cabeza enfocada para el próximo partido, donde deberé volver a mostrar mi mejor versión".
El atacante, de 22 años, por último, envió un "fuerte abrazo" al ídolo Pelé, hospitalizado desde el martes pasado en Sao Paulo: "Necesita mucha fuerza de nosotros, y esta victoria va para él, para que pueda salir de esa situación y podamos ser campeones por él", añadió.
