La Agencia Internacional de Controles (ITA) había suspendido provisionalmente a la rumana, que había solicitado impugnar dos de los tres fallos de localización, pero hoy la división antidopaje del TAS la ha suspendido por un periodo de dos años, iniciado el 5 de mayo y que termina el 4 de mayo de 2028.
En mayo, la ITA confirmó que "la gimnasta Ana Maria Barbosu ha sido acusada de una infracción de las normas antidopaje (...) de la Federación Internacional de Gimnasia por haber cometido tres fallos de localización en un periodo de 12 meses", imponiendo "una suspensión provisional" a la medallista de París-2024, que solicitó que su caso fuera remitido al TAS.
Ana Barbosu se vio involucrada en una situación insólita en los Juegos Olímpicos de París-2024, donde conquistó el bronce en suelo, lo perdió y lo recuperó en una sucesión de decisiones administrativas.
La gimnasta rumana, de 19 años, terminó inicialmente tercera en la competición celebrada en la capital francesa, pero la clasificación fue corregida después de una protesta de la delegación de Estados Unidos, que provocó que se revisara al alza la nota de Jordan Chiles, lo que le permitió hacerse con el bronce.
Rumanía recurrió al TAS, que consideró que la protesta presentada por las estadounidenses llegó cuatro segundos después del plazo reglamentario, reasignando el bronce a Barbosu, una decisión que el Comité Olímpico Internacional (COI) acató.
