La gira sudamericana de la ATP intenta sobrevivir al dinero saudí

Francisco Cerúndolo, a favor de la subida de nivel de los torneos ATP en Argentina y Chile
Francisco Cerúndolo, a favor de la subida de nivel de los torneos ATP en Argentina y ChileREUTERS/Tingshu Wang

Con la certeza de que Arabia Saudí tendrá un Masters 1000 en febrero a partir de 2028, los torneos de la gira sudamericana de superficies lentas intentan encontrar una solución al desembarco árabe y evitar la desaparición de sus certámenes.

El Golden Swing, como se conoce a la gira de la ATP que se realiza en Latinoamérica a principio de año desde hace décadas, ve peligrar su posición en un calendario cada vez más acotado, y en el que los tenistas buscan, a su vez, tener mayores descansos.

A continuación, los factores que ponen en aprietos la supervivencia de los torneos sudamericanos de tenis:

Problema de calendario

La gira sudamericana, con certámenes en Argentina, Brasil y Chile, encontró su espacio después del Abierto de Australia en las cuatro semanas de febrero, antes de los primeros Masters 1000 del año, en el cemento de Indian Wells y Miami.

El panorama cambió en octubre de 2025, cuando la ATP anunció el lanzamiento a partir de 2028 de un nuevo Masters 1000, con sede en Arabia Saudí, para convertirse en el 10º torneo de esa serie, mostrándolo como "una nueva era para el tenis mundial y una importante transformación deportiva en Arabia Saudí".

Lo que la ATP no aclaró entonces es cómo ubicará esta nueva competición dentro de un calendario ya atiborrado, aunque todo parece indicar que febrero será el mes elegido para su realización, lo que afectará directamente a la gira sudamericana.

¿Cambio de superficie?

Durante mucho tiempo Sudamérica se acostumbró a abrir la temporada de superficies lentas, lo que permitía la llegada de varias figuras especializadas en tierra batida, como Gustavo Kuerten, Rafael Nadal, David Ferrer o la numerosa legión argentina.

Sin embargo, esta situación cambió con el transcurso de los años y ahora son cada vez menos los jugadores expertos en la tierra batida que acuden a esos torneos.

En este contexto, desde hace tiempo se evalúa la posibilidad de cambiar la superficie de la gira latinoamericana, lo que ya hizo Acapulco años atrás para "acercarse" a Indian Wells y Miami.

"Uno tiene que evaluar si buscamos un cuadro con mejores jugadores, aunque haya que sacrificar una tradición", admitió el año pasado Catalina Fillol, directora del Chile Open.

Más dinero y puntos para competir

Para tratar de que las grandes figuras no emigren por completo a Arabia Saudí, la gira sudamericana necesita torneos más relevantes, lo que implica otorgar más puntos y repartir más dinero. Para cumplir esta premisa es preciso subir de categoría.

Esta es la petición de Buenos Aires, que desde hace años reclama un ascenso del nivel ATP 250 al 500, para estar a la par de su colega Río de Janeiro, que le sigue en fechas, mientras que Chile cierra el tour también con un nivel 250.

Ya en 2025 la gira "perdió" el torneo 250 de Córdoba, en Argentina, absorbido por una serie de cambios para reducir el calendario.

"Si de verdad quieren fortalecer esta gira, hay que poner dos ATP 500 seguidos. Esto es lo que nosotros pedimos", señaló Kristoff Puelinckx, fundador de Tennium, la empresa dueña del torneo de Buenos Aires, al diario La Nación. "Sabemos que el torneo de Arabia no será obligatorio, pero los jugadores querrán jugar allí porque dará mucho dinero. Pero si (en Sudamérica) consigues poner dos ATP 500 juntos, son 1.000 puntos, es otra oferta", dijo Puelinckx, que también organiza las citas de Barcelona, Hamburgo y Bruselas.

La visión de los jugadores

En los últimos días, varios tenistas se encargaron de defender la gira sudamericana, entre ellos el argentino Francisco Cerúndolo, que el domingo se coronó campeón del Abierto de Buenos Aires.

"Para ser un (torneo) 250 esto es un lujo. Dale, Andrea", dijo la mejor raqueta sudamericana (19° del mundo) en la ceremonia de premiación a Andrea Gaudenzi, el presidente de la ATP que miraba desde un palco.

Gaudenzi, recientemente reelegido para conducir a la ATP hasta 2028, también viajará a Río para hablar con los propietarios del certamen brasileño, que inicia este lunes, en busca de diálogo y posibles propuestas.

En este sentido, no se descarta una posible invitación de la ATP para mudar la gira al último tramo de la temporada, después del Abierto de los Estados Unidos.

"Sudamérica merece una gira importante porque a la gente le encanta el tenis. Ojalá el tour siga vivo aquí los próximos años. En partidos de la primera ronda estaba lleno de gente, y eso no es fácil de encontrar", dijo el italiano Matteo Berrettini, finalista de Wimbledon 2021, que jugó por primera vez en la capital argentina.