"Hacen un tenis increíble y su rivalidad es formidable", afirmó el ex número uno mundial en una rueda de prensa en Melbourne, dos días antes de la ceremonia de apertura del Abierto de Australia, una de las novedades de este año y en la que él será la principal estrella invitada.
"La final de Roland Garros (en junio de 2025) superó los límites de la realidad", apuntó, en alusión al partido que Alcaraz ganó a Sinner en cinco horas y 29 minutos, levantando tres bolas de partido para terminar imponiéndose en cinco sets.
Entre ambos jugadores se han repartido los títulos en los ocho últimos torneos del Grand Slam.
"Para el tenis fue fantástico tener un partido así", afirmó Federer, que protagonizó durante su carrera otra rivalidad mítica contra Nadal (retirado desde 2024) y Djokovic, que sigue en activo y participará en este Abierto de Australia.
"En un momento, el mundo del deporte se puso a mirar a París y lo que estaba pasando en ese quinto set épico", apuntó R. Federer, retirado del circuito desde hace más de tres años.
"Espero que las lesiones les respeten"
"Todo acabó de la manera más loca posible. Fue quizás uno de los mejores partidos de la historia de este deporte", se entusiasmó el ganador de 20 títulos del Grand Slam.
"He entrenado un poco con esos chicos (Alcaraz y Sinner). Tienen un toque de bola increíble. Su progresión de los últimos años ha sido estupenda (...) Lo mejor está por venir. Espero que las lesiones les respeten", declaró el exjugador helvético.
Preguntado por la posibilidad de pasar a ser entrenador, Roger lo descartó a corto plazo.
"Nunca se puede decir nunca", indicó el extenista, que igualmente agregó lo siguiente: "Estoy muy ocupado, tengo cuatro hijos, así que por el momento no hay ninguna opción".
