Centro de estadísticas del Alcaraz-Fils
Como una apisonadora. Así salió Carlitos a la final en suelo catarí, dejando a Fils temblando al romperle de primeras el saque. Tras consolidar el break, el español esperó una nueva oportunidad para abrir hueco. Llegó en el quinto juego, donde necesitó tres bolas de ruptura, pero consiguió de nuevo romperle y luego firmar un juego en blanco para colocar un contundente 5-1. Se tomó un ligero respiro para sellar el primer set con su saque y al segundo punto que tuvo para ello.

28 minutos duró esa manga inicial. Era de esperar mayor oposición del francés. Imposible. Con el rodillo puesto, el número uno del mundo no le permitió ni un respiro. Le volvió a romper el servicio. Lo hizo, además, en blanco, con lo que eso duele. Y tampoco le dio opción a un punto con su saque. No contento con ello, sumó un nuevo juego al resto y consolidó su doble ventaja para colocar un imponente 4-0.
El título estaba más que encarrilado. Fils pudo al menos llevarse un juego para evitar el rosco. Y nada más. Alcaraz ganó los dos siguientes juegos y se alzó con un nuevo título en su carrera. Y van... y los que llegarán.
