Centro de datos del Putintseva-Bucsa
Después de que Jessica Bouzas cumpliera con los pronósticos y pasara por encima de Sonja Zhiyenbayevaen en el turno de la mañana, llegaba el de una jugadora que siempre rinde por parejas -viene de proclamarse campeona en Guadalajara y ganó el bronce olímpico con Sara Sorribes- y que ha ido creciendo de forma notable en la modalidad individual.
Bucsa, eso sí, tenía al otro lado de la red a una vieja conocida del circuito: una tenista que supera ya la treintena y que se presentaba como una rival de mayor dificultad respecto a la inexperta Zhiyenbayeva. En cualquier caso, Putintseva está lejos del nivel de la principal ausencia en el cuadro kazajo, Rybakina, flamante campeona del US Open y número uno del mundo.
Sin mucho margen de error, Yulia dio un paso importante muy pronto al romper el servicio de su oponente en la segunda oportunidad que tuvo y volvió a hacerlo luego en el tramo final, un marcador de 5-2 que le dejó el set en bandeja porque unos minutos ratificó el buen trabajo realizado para el 6-2.

La 78ª del ranking se había mostrado letal en el primer saque, con una efectividad muy alta: el 95 % fueron buenos y el 76 % se decantaron hacia su lado. Ese buen hacer no se mantuvo en una segunda manga distinta, ya que Cristina abrió una brecha en el cuarto juego para el 1-4, situación que la kazaja parecía corregir sin éxito (el 3-4 no impidió el 3-6).
A pesar del impulso de venir de igualar, la moldava de nacimiento se disolvió como un azucarillo al dejar escapar un favorable parcial de 15-40 mientras Y. Putintseva se defendía de forma sensacional en el resto. El golpe definitivo no tardó en llegar, otro break que hizo imposible la remontada (6-1) y que obliga a resolver el pulso en la jornada de dobles.
