Ha quedado claro, por si alguien tenía dudas, que el pasaporte mexicano no tiene la jerarquía que la élite europea busca para conformar sus ligas y planteles. Un contexto que fue construyéndose con el correr de los años y que en la actualidad representa un impedimento para Erik Lira y su probada capacidad como futbolista.
Lira, junto a Julián Quiñones, se consolidó como un pilar de la Selección Mexicana de Fútbol durante la Copa del Mundo. El mediocampista de Cruz Azul fue uno de los grandes responsables de que el ‘Tri’ lograra una conexión inexistente desde hace muchos años con la gente.
Quitándole el puesto a Edson Álvarez como contención del equipo de Javier Aguirre, Lira deslumbró a propios y extraños, provocando elogios del mismo Jude Bellingham en la batalla inolvidable entre México e Inglaterra en el Estadio Azteca. Por eso, la salida a Europa del canterano de Pumas parecía un mero trámite. No obstante, eso no ha ocurrido.
Cotización desmedida
Inmerso en la dinámica millonaria del fútbol mexicano y siendo parte de uno de los equipos con mejor economía, Lira tiene resuelta su vida a los 26 años con un contrato millonario que incluye una cláusula de salida de 20 millones de dólares. Una cifra estratosférica y lejos de la lógica del fútbol europeo por un futbolista de esa edad sin experiencia en ligas de élite.
Con la nostalgia a flor de piel por la conexión entre afición y selección, incluso días después de la dolorosa eliminación ante Inglaterra, el mercado interno de la Liga MX volvió a marcar la pauta de la narrativa local cuando se informó que Rayados de Monterrey, otro poderoso con cartera amplia, estaba dispuesto a pagar la cláusula por Lira.
Mientras los días y las semanas pasaban sin que Cruz Azul ni el entorno de Lira recibieran una oferta formal desde Europa, pese al rumor de supuestos sondeos desde España y Francia, la frustración de propios y extraños se fue estableciéndose. Un contexto que provocó que el cuadro cementero reiterara su deseo de facilitar la salida de uno de sus mejores futbolistas, incluso aceptando una propuesta por debajo de sus pretensiones.
Oferta millonaria de un destino equivocado
Entre ese vaivén emocional y la espera cansada de una oferta que cumpliera con sus expectativas, Cruz Azul recibió una propuesta de 14 millones de dólares por el pase de Lira desde Emiratos Árabes Unidos. Una cifra que no esperaban desde Europa y que el club, de inmediato, vio con buenos ojos.
Con la firma intención de hacer caja, la directiva celeste le informó al mediocampista que había aceptado los términos del Al-Jazira y que le daba la venía correspondiente para negociar directamente con ese club. No obstante, lejos de dejarse deslumbrar por la cantidad que habría de recibir como sueldo, Lira no traicionó su congruencia.
Sin tapujos y sin titubeos, Lira avisó que no aceptará ninguna oferta que no sea de Europa y que esté a la altura de su deseo ferviente por competir en la élite. A pocas semanas de que cierre el mercado en el viejo continente, el mejor mediocampista del fútbol mexicano sabe que el tiempo es un impedimento más, pero no tiene intención alguna de traicionarse ni de perder el rumbo de lo que quiere para su carrera.
