El principal acusado, Loïk Le Priol, de 32 años, comparece por asesinato ante un tribunal de París, junto a su amigo Romain Bouvier, de 35, que está acusado de intento de asesinato. Ambos se enfrentan a la pena máxima de cadena perpetua.
La muerte de Aramburú, afincado en el suroeste de Francia, en la madrugada del 19 de marzo de 2022 conmocionó al mundo del rugby y a Francia, por su violencia: por las balas de Le Priol, un exmilitar de ultraderecha.
Como epílogo sangriento de una bronca alcoholizada en el Barrio Latino de París, Bouvier, exmiembro de la organización estudiantil ultraderechista GUD, disparó las primeras balas, pero fueron las de su amigo las que mataron al centro de Pumas.
El crimen se fraguó en cuestión de minutos en la terraza de un bar del bulevar Saint-Germain.
Es allí donde, hacia las cinco de la madrugada estaban sentados Aramburu y su amigo Shaun Hegarty, antiguo compañero de equipo en Biarritz y después socio en una agencia de turismo. Querían comer algo y luego regresar a su hotel antes del partido.
Otros clientes estaban sentados en las mesas, entre ellos Bouvier, Le Priol y su novia. Se entablan conversaciones, enturbiadas por el alcohol pero aparentemente distendidas.
Una cámara sorprendió a Le Priol manipulando en los baños un arma corta, escondida en su cinturón.
Los rugbistas no sabían nada cuando, en la terraza, el ambiente se enrareció: Hegarty reprochó a L. Le Priol la manera en que reprendió a un cliente. El segundo, provocador, le dio unos golpecitos en la cabeza al primero.
"Lo voy a matar"
El pasado de los dos acusados parece demostrar una atracción por la violencia, las armas y el alcohol. Ambos fueron condenados a prisión por una agresión grabada en octubre de 2015 contra un antiguo responsable del GUD.
El tribunal reconoció entonces una alteración de la responsabilidad de Le Priol, debido a un trastorno de estrés postraumático tras sus años en el ejército, que divide a los expertos y será uno de los temas centrales del juicio.
Cuando Aramburú se marchó del lugar a las seis, agarró al exmilitar por la capucha y lo tiró violentamente al suelo. Al 22 veces internacional argentino le quedaban menos de 10 minutos de vida.
Un pelea en la acera dejó a Le Priol con algunos dientes rotos. Shaun y Fede se alejaron entonces.
Testigos describieron a Le Priol fuera de sí, gritando: "Lo voy a matar". Ordena a su compañera que fuese a buscar su Jeep y se puso a caminar a paso rápido en la misma dirección que los deportistas.
El Jeep arrancó y se detuvo a la altura de los rugbistas en el bulevar. También armado, Bouvier hizo sonar su arma varias veces y huyó corriendo. Luego, según explicó, entró en pánico ante Federico Aramburú, que quería seguir la pelea, y disparó para proteger su huida sin intención de herirlo.
"Me voy a morir"
F. AramburÚ se levantó cuando Le Priol llegó corriendo unos segundos más tarde. El exmilitar efectuó seis disparos. Él también explicó que tuvo miedo, que actuó por instinto de "supervivencia", antes de escapar a pie.
Esta vez, el argentino se desplomó. "Me voy a morir", le dijo a su amigo antes de exhalar, dejando viuda a María y huérfanos a tres niños: Trinidad, Justina y Santiago.
Le Priol y Bouvier fueron detenidos días después: el primero en Hungría, cuando se dirigía a Ucrania, y el segundo en Francia.
La exnovia de Le Priol, de 29 años, comparecerá por complicidad en tentativa de asesinato, y un simpatizante de extrema derecha, de 37, por ayudar a Bouvier en su breve huida.
El juicio terminará el 25 de septiembre.
