El proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno de España, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. También participan varias comunidades autónomas que podrían albergar encuentros, entre ellas Andalucía, País Vasco, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana.
La propuesta tiene además el apoyo de LaLiga y se apoya en la experiencia de España como organizadora de grandes acontecimientos deportivos. La celebración del Mundial de fútbol de 2030 será otro de los argumentos de la candidatura, al permitir aprovechar infraestructuras, sistemas de transporte y otros recursos que ya estarán preparados para esa cita.
Estadios de primer nivel y buena conexión
La RFER contempla utilizar algunos de los principales estadios del país. Ocho de las instalaciones incluidas en el proyecto superan los 50.000 espectadores y existe incluso la posibilidad de que la final se dispute ante más de 100.000 aficionados.
La candidatura también destaca la facilidad para desplazarse entre las distintas sedes. España cuenta con una extensa red de alta velocidad y conexiones aéreas con numerosos destinos internacionales, mientras que las distancias entre las ciudades propuestas permitirían seguir el torneo con relativa facilidad.
El país ya ha acogido grandes acontecimientos relacionados con este deporte. Bilbao fue escenario de finales europeas de clubes y Barcelona registró 99.124 espectadores en un partido del Top 14, récord histórico de asistencia en un encuentro de clubes de rugby. Además, Madrid acogió en 2024 la Gran Final de las HSBC SVNS y Valladolid organizó el campeonato mundial HSBC SVNS en 2026.
Los Leones, otro argumento de la candidatura
En el plano deportivo, España estará en el Mundial de 2027, lo que supondrá el regreso de Los Leones al torneo masculino después de su única participación anterior, en 1999. La RFER quiere aprovechar ese crecimiento para aumentar la presencia del rugby en el país durante los próximos años.
El proyecto plantea triplicar el número de practicantes de rugby en España de aquí a 2035 y consolidar a la selección masculina entre las principales potencias europeas. Para ello, la federación contempla impulsar nuevos centros de excelencia en las comunidades anfitrionas y desarrollar un estadio nacional de rugby en Madrid.
El presidente ejecutivo de la RFER, Juan Carlos Martín "Hansen", defendió la candidatura y destacó el potencial de España para organizar el torneo.
"Para España es un gran honor presentar su candidatura para albergarlo. En las últimas dos décadas nuestro compromiso con el rugby ha dado lugar a avances extraordinarios", señaló.
Martín también consideró que la organización del Mundial podría servir como impulso para el crecimiento del deporte: "Podemos hacer que la Copa del Mundo de 2035 marque un antes y un después en el crecimiento global de este deporte".
