Ocho torneos ganados entre ambas duplas, cuatro cada una, en estos meses de competición. La diferencia es que ellas lo han hecho de forma consecutiva, lo que tiene dos lecturas: el inicio fue algo más difícil, en buena parte por la necesidad de acumular entrenamientos y partidos para asumir automatismos; y por otro lado, que la racha es sencillamente espectacular porque no es fácil dominar de manera ininterrumpida ante rivales de tanta enjundia.
El hecho de que Galán y Chingotto hayan vencido en Asunción no solo aumenta el interés en esa lucha por el número uno, sino que les permite distanciarse en la 'Race', pues doblan a Coello y Tapia en éxitos. Además, los Golden Boys prolongan su sequía al no ganar desde marzo, en Cancún. Tampoco ayudó el hecho de que optaran por ausentarse en Newgiza otro año más, lo que dejó vía libre al madrileño y al de Olavarría.
Este domingo, el partido se saldó en dos sets: en el primero, con balance de 6-3, Fede y Ale fueron mejores en prácticamente todas las estadísticas: más puntos ganadores (21 contra 16), menos errores no forzados (seis frente a ocho) y mayor número de smashes (ocho a seis). Luego, en el segundo, tuvieron que llegar al 12º juego para sellar el 7-5 y confirmar que están en las mejores condiciones posibles para luchar por todo a lo largo del 2026.
Triay y Brea, por su parte, disputaban su 11ª final seguida y querían evitar la cuarta derrota frente a la malagueña y la extremeña. Y lo cierto es que empezaron con buen pie, un 6-4 que les acercaba a la victoria, pero todo cambió a raíz de la bajada de tensión que sufrió la bonaerense. Paula y Bea lo aprovecharon con dos parciales de 3-6 que les llevaron al cielo de Asunción (P2) para evidenciar que unir sus caminos fue la decisión que tenían que tomar a finales del curso pasado.
