En dos días seguidos durante esta semana, México vio cómo dos de sus mejores futbolistas sufrían serias lesiones que los dejaban sin posibilidad alguna de disputar la Copa del Mundo que se disputará este verano, y en parte, en casa.
La rotura total del tendón de Aquiles de Luis Malagón y la rotura de ligamento cruzado anterior y lesión de menisco medial de la rodilla derecha de Marcel Ruiz, dos baluartes en la portería y el medio campo respectivamente, oscurecieron todavía más un panorama que ya luce desolador en torno a la Selección Mexicana de Fútbol.
No obstante, a pesar de que ambas noticias provocaron tristeza en la afición mexicana, no es un contexto que el país desconozca. Aquí la lista completa de figuras nacionales que se quedaron sin Copa del Mundo por culpa de una grave lesión:
Carlos ‘El Charro’ Lara (Chile 1962)
El argentino llegó a México a los 21 años para jugar con el Zacatepec, tras un breve paso por River Plate. El delantero encontraría su lugar en el mundo en suelo mexicano, donde moriría en 2001.
Delantero con porte y potencia, Lara se nacionalizó mexicano y se volvió uno de los nombres fijos que la Selección comandada por Ignacio Trelles de cara a la Copa del Mundo de 1962 en Chile. Una lesión en el tobillo impidió que asistiera a la justa.
Alberto Onofre (México 1970)
Para muchos, el mediocampista del Club Deportivo Guadalajara es uno de los mejores jugadores en la historia del fútbol mexicano. Su visión, carisma y desenfreno, ayudaron a forjar parte de la historia de uno de los equipos más populares del país.
Pero, más allá de su idolatría bien ganada y de su vistoso estilo de juego, el país enteró conocería la fatídica frase “tibia y peroné”, debido a la fractura que sufrió previo al primer Mundial disputado en México durante un entrenamiento a días del debut. Su carrera se vino abajo a partir de ese episodio.
Francisco Cruz (Estados Unidos 1994)
La vida le gastó una mala jugada al afamado Abuelo, quien ha quedado retratado en la historia del fútbol mexicano como un delantero eficaz que siempre aparecía en el momento oportuno. Tras haber disputado, siendo muy joven, el Mundial de 1986 en casa, se esperaba que en 1994 lograra concretar un gran aporte en 1994, tras la ausencia en la justa de Italia.
No obstante, y a pesar de cumplir con su estirpe al anotar un gol agónico en Canadá para clasificar a México a la primera Copa del Mundo en suelo estadounidense, una lesión en el ligamento cruzado de su pierna izquierda lo dejaría sin esa oportunidad.
Claudio Suárez (Corea-Japón (2002)
El Emperador es considerado uno de los defensas más virtuosos en la historia del fútbol mexicano. Líder nato dentro y fuera de la cancha, su carrera despegó pronto desde Pumas y se consolidó en Selección Mexicana donde estuvo presente durante 14 años.
Tras haber disputado dos Mundiales consecutivos, inaugurando una de las épocas con más arraigo del Tri con la gente, Suárez no pudo disputar la primera Copa del Mundo en suelo asiático, tras sufrir una rotura de peroné a dos meses del inicio de la competencia.
Miguel Sabah (Sudáfrica 2010)
Aunque su carrera tuvo una marcada irregularidad, el delantero canterano del Guadalajara vivía un gran momento de cara al primer Mundial africano. En la eliminatoria, el atacante del Morelia anotó uno de los goles más recordados por la afición mexicana en la cancha del Estadio Azteca ante Estados Unidos, tras una gran jugada de Efraín Juárez.
Esa anotación y su entrega dentro del campo lo hicieron un justo merecedor de un lugar en la lista final de Javier Aguirre, en su segundo ciclo al frente del Tri. No obstante, a dos meses de la Copa del Mundo, una rotura del tendón recto femoral le impidió asistir al campeonato.
Luis Montes (Brasil 2014)
El ‘Chapo’ era uno de los mejores futbolistas de la Liga MX y se esperaba que fuera pieza importante en la Selección Mexicana que dirigía Miguel Herrera en Brasil. El ‘Piojo’, siempre con la portería contraria en la cabeza, tenía claro que Montes debía comandar la pelota en el último tercio de cancha.
Para mala fortuna de todos, Montes sufrió una fractura de tibia y peroné tras chocar con Segundo Castillo en un partido amistoso ante Ecuador. Aunque México tuvo una destacada actuación en la Copa del Mundo, su ausencia terminó siendo un factor clave en momentos precisos en los que el Tri necesitó tener la pelota.
Nestor Araujo (Rusia 2018)
Uno de los pocos que estuvo algo inmune de las constantes rotaciones del colombiano Juan Carlos Osorio se preparaba para comandar la defensa del colombiano en el Mundial de Rusia. Técnico, preciso y veloz, Araujo tenía encaminada su carrera a Europa y la Copa del Mundo serviría como vitrina.
Sin embargo, una tendinitis diagnóstica tras un amistoso frente a Croacia a meses del Mundial lo dejó fuera de la justa.
Diego Reyes (Rusia 2018)
El canterano del América brillo desde su debut y todo el país sabía que su talento pedía emigrar al viejo continente. Sereno con la pelota y aguerrido al mismo tiempo, pronto se ganó un lugar en Selección Nacional, donde no tuvo empacho en demostrar el liderazgo que llevaba en la sangre.
Al igual que Araujo, una lesión lo dejaría sin opciones para el Mundial de Rusia luego de sufrir un desgarro en el muslo derecho.
Jesús Corona (Catar 2022)
Uno de los futbolistas más habilidoso en la historia del fútbol mexicano se preparaba para llegar a Catar para ser importante en una Selección que ya iba mostrando facetas de decadencia que luego se agrandarían.
Sin embargo, el ‘Tecatitto’ sufrió una fractura y rotura de ligamentos de peroné, durante un entrenamiento con el Sevilla, a tan solo tres meses de la justa.
