Un tribunal independiente impuso a Vondrousova la sanción máxima posible, a pesar de que ella alegó haber sufrido una “reacción aguda de estrés” que le impidió pensar con claridad. Un agente de control antidopaje intentó realizarle la prueba sobre las 20:00 horas del 3 de diciembre, pero se negó a entregar una muestra.
La tenista checa fue acusada oficialmente por la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) en abril, y tras una audiencia, se tomó una decisión.

Hoy anunciaron que no existía “una justificación convincente” para que la exnúmero seis del mundo se ausentara del control.
"Entendemos que el proceso de control puede resultar incómodo y reconocemos que supone una carga adicional para las jugadoras, que ya afrontan mucha presión y escrutinio en su trabajo, pero es fundamental para proteger la competición limpia", señalaron.
"La seguridad y el bienestar de las jugadoras y de nuestro personal de control es realmente importante para nosotros. Nuestros agentes están bien formados, son profesionales y el género del testigo del control siempre coincide con el de la jugadora. Llevan identificación en todo momento y las jugadoras pueden verificar su identidad de otras formas si tienen dudas".
La jugadora ahora tiene derecho a apelar la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
En abril, Vondrousova recurrió a Instagram para dar su versión. "El reciente incidente con el control antidopaje ocurrió porque llegué a un punto límite tras meses de estrés físico y mental. Cuando alguien llamó a mi puerta tarde por la noche sin identificarse correctamente ni seguir el protocolo, reaccioné como una persona asustada. En ese momento, lo importante era sentirme segura, no evitar nada", expresó.
"Expertos confirmaron que sufrí una reacción aguda de estrés (F43.O) y un trastorno de ansiedad generalizada (F41.1). En ese instante, el miedo nubló mi juicio y no pude procesar la situación de forma racional. Después de lo que le ocurrió a Petra (Kvitová, la también campeona checa de Wimbledon apuñalada en su propia casa hace 10 años), no nos tomamos a la ligera la presencia de desconocidos en la puerta".
La suspensión de Vondrousova la mantendrá fuera de las pistas hasta el 21 de junio de 2030, y no podrá participar ni aparecer en ningún evento organizado o avalado por la ITF, WTA, ATP, los Grand Slams o cualquier federación nacional.
