La década perdida del fútbol alemán: del campeón del mundo al desencanto

Alemania cayó con Paraguay
Alemania cayó con ParaguayProfimedia

Desde el 2014 que Alemania no conquista un Mundial. Aquel año, en Brasil, vencieron a Argentina con un golazo de Mario Gotze en la prórroga.

La selección de Alemania pasó de levantar la Copa del Mundo en Brasil 2014 a protagonizar uno de los períodos más decepcionantes de su historia. Lo que parecía el inicio de una nueva dinastía se convirtió en una sucesión de fracasos internacionales que erosionaron el prestigio de una de las grandes potencias del fútbol. La eliminación ante Paraguay en los dieciseisavos de final del Mundial de 2026 simboliza el punto culminante de una década marcada por la frustración y la incapacidad para recuperar su identidad competitiva.

Alemania perdió con Ecuador y Paraguay
Alemania perdió con Ecuador y ParaguayFlashscore

Rusia 2018, el primer varapalo

El primer gran golpe llegó en Rusia 2018. Defensora del título y una de las grandes favoritas, Alemania firmó una actuación histórica por sus malos resultados. Cayó inesperadamente ante México en el debut y, en la última jornada, perdió 2-0 frente a Corea del Sur, quedando eliminada en la fase de grupos por primera vez desde 1938. Aquella derrota supuso el final del exitoso ciclo dirigido por Joachim Löw y evidenció que la renovación generacional no estaba funcionando.

Catar, un segundo fracaso

Lejos de reaccionar, la situación empeoró en el Mundial de Catar 2022. A pesar de contar con una plantilla llena de talento, Alemania volvió a despedirse en la fase de grupos. La derrota inicial ante Japón volvió a condicionar el torneo y ni la victoria sobre Costa Rica fue suficiente para evitar otra eliminación prematura. Era la segunda Copa del Mundo consecutiva en la que la tetracampeona quedaba fuera antes de las eliminatorias, un hecho impensable apenas unos años antes.

La estadística del Alemania-Paraguay
La estadística del Alemania-ParaguayOpta by Stats Perform

Nagelsmann no devuelve la ilusión

Con Julian Nagelsmann al mando, el Mundial de 2026 se presentaba como la gran oportunidad para romper esa dinámica negativa. Alemania superó la fase de grupos, pero su camino terminó demasiado pronto. Paraguay resistió durante 120 minutos y acabó imponiéndose en la tanda de penaltis tras el empate 1-1, dejando fuera a los germanos en los dieciseisavos de final y firmando una de las grandes sorpresas del campeonato.

Más allá de los resultados, el problema alemán ha sido futbolístico. La selección ha perdido la contundencia defensiva, la eficacia ofensiva y la fortaleza mental que durante décadas la distinguieron. En muchos partidos dominó la posesión del balón, pero sin la capacidad para transformar ese control en ocasiones claras y victorias, mostrando una preocupante falta de personalidad en los momentos decisivos, tal y como ocurrió en los 1/16 ante Paraguay.

También ha pesado la inestabilidad en la construcción del proyecto deportivo. Alemania ha producido excelentes futbolistas, pero no ha conseguido ensamblar un equipo capaz de competir con la regularidad de generaciones anteriores. La ausencia de líderes con el peso de Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger, Miroslav Klose o Toni Kroos se ha hecho evidente en los grandes torneos.

Paradójicamente, durante estos años la Bundesliga ha seguido siendo una de las ligas más competitivas de Europa y las categorías inferiores alemanas han continuado formando jugadores de enorme calidad. Sin embargo, el éxito de los clubes no se ha traducido en una selección dominante, demostrando que el talento individual necesita una estructura colectiva sólida para aspirar nuevamente a los grandes títulos.

Desde el 2021, ningún equipo alemán ha ganado la Champions (Bayern Múnich). Sólo el Dortmund (2024) alcanzó una final desde ese entonces. 

La eliminación frente a Paraguay en 2026 puede marcar el cierre definitivo de una década perdida para el fútbol alemán. Tres Mundiales consecutivos muy por debajo de las expectativas —dos eliminaciones en fase de grupos y una en dieciseisavos— reflejan el largo camino que deberá recorrer la Mannschaft para volver a ocupar el lugar que históricamente tuvo entre las grandes selecciones del planeta.