Kylian Mbappé, un Mundial de récord tras una temporada tensa en el Real Madrid

Kylian Mbappé, un Mundial de récord tras una temporada irregular
Kylian Mbappé, un Mundial de récord tras una temporada irregularReuters

Una paradoja: Kylian Mbappé brilla con luz propia con la selección francesa justo cuando se enfrenta a España en semifinales del Mundial el martes en Dallas, a pesar de salir de dos temporadas irregulares en el Real Madrid, entre logros individuales y fracasos colectivos.

Kylian Mbappé está arrasando en este Mundial 2026. A las puertas de enfrentarse a España en semifinales el martes en Dallas, el capitán de los Bleus presenta unas cifras impresionantes: ocho goles y tres asistencias desde el inicio del torneo, comparte el liderato de goleadores con el argentino Lionel Messi y ha batido el récord absoluto de goles con la camiseta azul, que ahora asciende a 64 tantos en todas las competiciones. Con 20 goles en Mundiales en tres ediciones, se queda a solo uno del récord histórico de Messi (21).

Sin embargo, al inicio de la Copa del Mundo, el estado físico del capitán francés, que se había perdido varias convocatorias durante la temporada por lesiones poco claras o por conveniencia, generaba debate. Desde la fase de grupos, Mbappé respondió en el campo: cuatro goles en tres partidos, se convirtió en el máximo goleador histórico de los Bleus y superó la barrera simbólica de las 100 internacionalidades. Didier Deschamps, en rueda de prensa previa a los octavos de final contra la Suecia, quiso dejar claro su apoyo a su capitán ante los que aún dudaban de él.

"¿Por qué sorprenderse? Defiende, sabe defender. Quizá menos que otros, pero marca más goles que los demás también. Desde el primer día os lo he dicho", afirmó el seleccionador, antes de elogiar a un jugador que "asume plenamente su papel de capitán" y pertenece a "la raza de los futbolistas fuera de serie". Y añadió, sin rodeos: "Siempre busca superarse, bate récords y seguirá batiéndolos. Mejor para nosotros que sea francés."

Tras la sufrida victoria ante Irak, Deschamps fue aún más lejos, hablando de "un aura mundial" y asegurando que no tiene "ninguna preocupación por Kylian", ni en lo deportivo ni en su rol de capitán, tanto "dentro como fuera del campo". Esa satisfacción se repitió tras el decisivo cuarto de final ante el Marruecos, donde Mbappé, autor del gol de la victoria en el minuto 60 tras fallar un penalti, volvió a marcar la diferencia en los momentos clave. "Siempre sabe aparecer en el momento justo", resumió el seleccionador, celebrando una tercera semifinal consecutiva para la Francia. Antes, solo dos países habían logrado tal hazaña: el Brasil en la 1994, 1998 y 2002 y Alemania en dos ocasiones: 1982, 1986 y 1990, y luego en la 2002, 2006 y 2010.

Sin embargo, si se mira de cerca, hay una paradoja: este gran momento en Estados Unidos contrasta con dos temporadas irregulares del francés con la camiseta del Real Madrid, entre logros individuales y decepciones colectivas. El club, que no ha ganado ningún título importante en los dos últimos años, ve cómo su capitán francés resurge cada vez que se pone la camiseta azul.

Un final de temporada polémico en el Real

En un final de temporada sin brillo en el club, algunos periodistas y aficionados madridistas sospechaban que el capitán francés ya pensaba en el Mundial, alegando lesiones diplomáticas para ausentarse de los últimos partidos de una temporada que ya estaba sentenciada tras la eliminación del Real de todas las competiciones. Un auténtico sacrilegio. Su espectacular estado de forma en Estados Unidos no ha servido para cambiar esa opinión.

En lo deportivo, la segunda temporada de Mbappé en el Real, el club al que soñaba llegar para ganar la Champions, ha sido frustrante: eliminación prematura en cuartos de final de la Champions ante el Bayern y la lucha por la Liga perdida rápidamente frente al Barça.

Sus estadísticas individuales son de vértigo: 42 goles en 44 partidos, de los cuales 25 en Liga, lo que le permitió ser Pichichi por segunda temporada consecutiva. Sin embargo, eso no evitó los roces entre la estrella y un club donde los títulos son el único juez.

Como ocurrió en mayo, tras un partido ante el Oviedo, cuando el francés, con ironía, criticó a su entrenador Álvaro Arbeloa, que lo dejó en el banquillo tras regresar de una lesión de tres semanas. "No jugué porque el entrenador me dijo que era el cuarto delantero de la plantilla, por detrás de Gonzalo Garcia, Vinicius y Mastantuono. No estoy enfadado con él, pero tengo que trabajar duro para volver a ser titular y ser mejor que Gonzalo, Mastantuono y Vini", soltó Mbappé, provocando la ira de los exigentes aficionados madridistas, que lo silbaron con fuerza después.

También en marzo, cuando los medios informaron de diferencias entre Mbappé, su entorno y el cuerpo médico del Real Madrid sobre el tratamiento de una lesión persistente en la rodilla. El jugador intentó zanjar el asunto negando cualquier error de diagnóstico del club, pero no convenció a todos. Arbeloa, por su parte, no sobrevivió a esta temporada en blanco: ascendido en enero tras el despido de Xabi Alonso, el ex lateral derecho dejó el cargo al final del curso, siendo reemplazado por José Mourinho.

La revancha española

Esta semifinal tiene un sabor especial para Mbappé. Es la tercera vez en dos años que Francia se cruza con la Roja en esta fase de una gran competición: derrota 2-1 en semifinales de la Eurocopa 2024 en Múnich, con goles de Lamine Yamal y Dani Olmo a pesar de que Randal Kolo Muani abrió el marcador tras un centro de Mbappé, y nueva derrota en la Liga de Naciones en la 2025. La eliminación en Múnich dejó muy tocado al capitán francés, que fue muy autocrítico con su torneo: "Tenía la ambición de ser campeón de Europa, tenía la ambición de hacer una buena Eurocopa. No he conseguido ninguna de las dos cosas. Es una decepción. Mi torneo ha sido un fracaso. No hay que complicar el fútbol. O eres bueno o no lo eres. Yo no he estado bien, nos vamos a casa, así de simple."

Dos años después, ha llegado la hora de la revancha. Los Bleus no han perdido desde el inicio del torneo y ni siquiera han ido por detrás en el marcador en cinco partidos. Mbappé, por su parte, no ha ocultado su determinación antes del duelo de Dallas. "Solo puedes relajarte una vez, cuando ganas el Mundial. Cuando juegas para Francia, si no ganas, te critican mucho. Nosotros tenemos un grupo unido, con un solo objetivo: la victoria", advirtió el capitán francés, y añadió: "Estamos en semifinales, pero el camino aún es largo y los partidos más difíciles nos esperan."

Enfrente, la mejor defensa del torneo, con solo un gol encajado, liderada por la pareja Aymeric Laporte-Pau Cubarsi, se interpone en su camino. Todo apunta a que este Francia-España será un duelo entre el talento ofensivo más brillante del Mundial y la defensa más sólida. Muy criticado en Madrid, idolatrado en Clairefontaine, Mbappé quizá nunca haya tenido una mejor oportunidad para silenciar a sus detractores que sobre el césped de Dallas, el martes por la noche.

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