Rahm, uno de los fichajes más mediáticos de LIV y cuya llegada se anunció en diciembre de 2023, cuando era el vigente campeón del Masters, afirmó que había demasiadas incógnitas en torno a LIV 2.0.
"Solo puedo valorar esos tres años de forma positiva. Fue una experiencia maravillosa. Jugué mucho golf de calidad".
"Obviamente, tanto a nivel individual como por equipos, lo hicimos muy bien", declaró Rahm a los periodistas antes del Campeonato de Abu Dabi, en sus primeras declaraciones públicas desde que decidió abandonar LIV el mes pasado.
"Por mucho que me gustaran el proyecto y la idea de, digamos, LIV 1.0, no estaba encantado con los cambios que estaban haciendo para la 2.0 y simplemente no estaba dispuesto a seguir ese camino".
LIV Golf trata actualmente de salir de la protección por bancarrota del capítulo 11 con un modelo de propiedad reestructurado y un nuevo acuerdo de inversión propuesto con BC Partners Credit. Rahm es uno de los jugadores de golf de mayor perfil que han abandonado LIV Golf desde que el circuito se acogió a la protección por bancarrota en septiembre.
Fue durante una vista de bancarrota celebrada el mes pasado cuando un abogado de Rahm comunicó al tribunal que el bicampeón de un major había revisado de forma independiente las condiciones propuestas para LIV 2.0, había concluido que eran inaceptables y había decidido que no participaría en adelante.
Rahm, que ganó el título individual de la temporada en cada año que compitió en LIV, ha dicho que tiene previsto jugar en el DP World Tour, con sede en Europa, en 2027. Todavía no ha hablado con el PGA Tour para saber si existe una vía de regreso el próximo año, pero está dispuesto a aceptar sanciones para hacerlo.
El español fue uno de los cuatro jugadores que podían acogerse en enero al programa del PGA Tour para antiguos miembros que regresan, una oferta por tiempo limitado dirigida a golfistas que hubieran ganado un major o The Players Championship desde 2022 y que implicaba fuertes penalizaciones económicas.
Brooks Koepka aceptó la oferta, aunque tuvo un coste: el exnúmero uno del mundo se enfrenta a la pérdida durante cinco años de posibles participaciones en el Programa de Capital para Jugadores del PGA Tour, lo que supone una pérdida estimada de entre 50 millones de dólares (44,7 millones de euros) y 85 millones de dólares (76 millones de euros), dependiendo de su rendimiento y del crecimiento del circuito.
"No sé qué nos depara el futuro. Sabemos lo que hicieron con Brooks. Son circunstancias diferentes", afirmó Rahm.
"No sé cómo serán las cosas. Pero es una buena red de seguridad tener la posibilidad de jugar el DP World Tour el próximo año y, si llega el caso, me hace mucha ilusión jugar toda la temporada".
Cuando le preguntaron si aceptaría las mismas condiciones que Koepka, Rahm fue claro.
"Lo más probable es que sí. ¿Por qué no? Sí, pero es un gran 'si'. Dudo mucho que me ofrezcan el mismo acuerdo que a Brooks", afirmó Rahm.
"Pero sí, si me ofrecieran exactamente las mismas penalizaciones que a él, probablemente lo haría".
