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¿Redención o decepción? De Bruyne y Lukaku tienen que convencer a Allegri

Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku en el Mundial
Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku en el MundialREUTERS / Hannah Mckay

Los veteranos belgas Romelu Lukaku (33) y Kevin De Bruyne (35) estarán disponibles para Massimiliano Allegri (58) en la segunda parte de la preparación para la nueva temporada. Sin embargo, existen dudas naturales sobre el verdadero aporte que pueden ofrecer al conjunto napolitano.

Las arrugas que se acumulan en la piel de un futbolista acostumbrado a pelear por grandes objetivos se hacen aún más evidentes cuando la edad no perdona. Y más aún cuando el camino de su equipo parece estar ya marcado de forma inevitable.

De Bruyne y Lukaku, listos para regresar al Nápoles en el año del centenario del club, llevan en sus cuerpos las profundas marcas del desgaste de quienes han estado en la élite durante años, pero ahora sienten cómo su energía se va apagando de forma natural.

Ambos vieron afectada la temporada 2025/26 por graves lesiones musculares. El exjugador del Manchester City, que llegó hace un año en una operación más mediática que necesaria a nivel técnico –y sobre todo a petición del presidente Aurelio De Laurentiis–, quedó fuera a finales de octubre y decidió pasar por el quirófano.

El exdelantero del Inter, por su parte, se detuvo a mediados de agosto por un problema que prefirió tratar de forma conservadora. Sin embargo, nunca logró recuperarse del todo.

Tras un Mundial en el que el centrocampista se mostró siempre falto de aire e inspiración, mientras que el ariete dejó algunos destellos gracias a su instinto goleador, ambos buscan redimirse en la que podría ser su última temporada en una gran liga.

Sus contratos con el cuadro italiano finalizan el 30 de junio de 2027, lo que los deja en una situación bastante incierta. Entre los dos suponen para el club un coste superior a los 20 millones brutos al año, una cifra enorme para una entidad autosuficiente que no dispone de los grandes presupuestos de los equipos en manos de multimillonarios.

Orgullo y prejuicio

Con 35 y 33 años respectivamente, ni De Bruyne ni Lukaku pueden aspirar a una mejor opción que la que les ofrece el club napolitano, que terminó segundo en Liga y volvió a clasificarse para la Champions League. Sin embargo, su aura de superestrellas, ya en claro declive desde hace años, se apaga aún más por motivos tácticos y por las prioridades del equipo.

Ya poco efectivo en el sistema 3-4-2-1 ideado la temporada pasada por Conte, el citado Kevin corre el riesgo de verse aún más perjudicado por el bloque defensivo bajo de Allegri, ya que el técnico cada vez apuesta menos por la creación de juego.

Lukaku y De Bruyne, la temporada pasada
Lukaku y De Bruyne, la temporada pasadaCIRO DE LUCA / NURPHOTO / NURPHOTO VIA AFP

La situación es todavía más complicada para Lukaku, que, tras una temporada con más problemas que minutos en el campo, ha sido superado por Hojlund en el orden de preferencias. Además, 'Big Rom' ha dejado claro que no quiere ser suplente del danés, lo que incluso podría provocar su salida.

Sin embargo, todavía no ha llegado ninguna oferta, ni del Anderlecht, donde podría regresar como ídolo de la afición, ni desde un exilio dorado como Arabia Saudita o Estados Unidos

Un proyecto dudoso y salarios por las nubes

La llegada de M. Allegri al banquillo del estadio 'Maradona' ha tenido un doble efecto en los dos belgas. Aunque Antonio Conte había sido criticado directamente por el propio K. De Bruyne como un técnico poco dado al fútbol vistoso, el exentrenador del Milan ha apostado por un estilo aún más básico y menos creativo.

Esto podría afectar al rendimiento del centrocampista, que está deseando demostrar que todavía puede ser decisivo en las grandes citas.

Su sonrisa durante la celebración del centenario del club, donde se emocionó al encontrarse con leyendas del Nápoles, dejó claro que KDB quiere redimirse y lo hará con el máximo esfuerzo.

Habitualmente reservado y poco expresivo, el centrocampista se ha abierto y, pese a las dudas sobre su estado físico, parece decidido a quedarse en el Nápoles para aportar de forma significativa.

Intenciones

Lukaku, en cambio, construyó buena parte de su carrera gracias a su total sintonía con Conte, pero rompió toda relación tras marcharse a Bélgica para tratarse dos meses antes del final de la temporada pasada. Esa salida injustificada también le puso en contra al entorno, y probablemente recibirá una fría acogida en la segunda parte de la concentración en Castel di Sangro. 

Los últimos rumores de mercado sitúan a la Atalanta interesada en el delantero, que, a diferencia de su compatriota, no regresó antes de tiempo. Su ausencia en la gran celebración no pasó desapercibida y será recordada cuando llegue el momento clave. A día de hoy, la sensación es que KDB se quedará para recuperar protagonismo, mientras que su compatriota podría pagar caro el orgullo y la impulsividad que ha mostrado en el último año.