Ambos son toscanos, ambos comenzaron desde abajo en las categorías inferiores y ambos son difíciles de pasar por alto. Massimiliano Allegri, de Livorno, y Luciano Spalletti, de Certaldo, se reencuentran en San Siro casi tres años después de la última vez. Fue en abril de 2023: Raspadori marcó en el tiempo añadido en el Allianz Stadium, el Nápoles estuvo a punto de sentenciar la lucha por el Scudetto y los dos técnicos no volvieron a cruzarse. Este domingo, la cuenta vuelve a empezar desde quince, que es el número de duelos directos entre estos entrenadores en liga, los más laureados del fútbol italiano en los últimos años.
En medio, hay una historia de cuentas pendientes, respeto mutuo y algún que otro desliz. Como en 2016, cuando Allegri, en la previa de un Juventus-Roma, definió a Spalletti como "bueno también actuando", probablemente refiriéndose a su juego psicológico. Spalletti respondió diciendo que Allegri nunca lo había escuchado cantar. Solo fueron pullas verbales, nada más. Pero aquella noche en el Maradona en 2021 fue diferente: Spalletti fue al vestuario a saludar a su colega tras el partido y salió de allí tras una discusión. «Siempre he perdido contra él, maremma apestada, y la única vez que gano ¿me viene a dar lecciones?» dijo luego en rueda de prensa.
Aun así, es enero de 2023 el que deja la escena más representativa de su relación. El partido terminó 5-1 en el Maradona y Allegri se dirigió rápidamente hacia el túnel de vestuarios. Spalletti lo siguió con el brazo extendido, esperando un apretón de manos que tardó en llegar. Unos metros, unos segundos de incomodidad captados por las cámaras y que se hicieron virales. Finalmente, Allegri se giró, le dio la mano a su colega y hasta le dio una caricia. Una escena que describe mejor que cualquier declaración a ambos: uno que se aleja, el otro que lo persigue.
Personalidades distintas, formas diferentes de vivir el banquillo, pero un respeto que nunca ha desaparecido del todo. Así lo demuestra un episodio de 2021, cuando Allegri, durante las conversaciones con De Laurentiis para dirigir al Napoli, recomendó a su amigo-rival poco antes de regresar al banquillo de la Juventus: «Presidente, para su proyecto Luciano es perfecto». Ese consejo llevó al Napoli al scudetto, precisamente a costa de la Juventus de Max.
Una historia de récords
Hay un dato que convierte el Milan-Juventus en un duelo sin precedentes: nunca antes en la historia se habían enfrentado dos técnicos con más de 300 victorias en Serie A. Es el choque entre los “reyes” del banquillo.
Allegri persigue a Trapattoni desde lo alto de sus 321 triunfos, mientras Spalletti acaba de igualar a Nereo Rocco con 302, convirtiéndose en el cuarto entrenador en superar la barrera de los trescientos. Sumando ambos, alcanzan 623 victorias: una cifra que por sí sola muestra el peso de este partido, más allá de los tres puntos en juego.
La cuenta pendiente
Si miramos los duelos directos entre estos equipos, Spalletti se ha convertido en los últimos años en un auténtico tabú para Allegri. En los 15 enfrentamientos disputados, el balance favorece al técnico de Certaldo con 6 victorias frente a las 5 de Max (4 empates). La última alegría de Allegri ante su colega fue en diciembre de 2018, Juventus-Inter con gol de Mandzukic. Desde entonces, solo derrotas, incluida la humillante “manita” encajada en Napoli en enero de 2023 y el último cruce de abril de 2023, decidido por el gol de Raspadori que allanó el camino hacia el título para los napolitanos.
Hoy la situación se ha invertido. Spalletti ocupa el banquillo de la Juventus con un promedio de victorias del 58,3% en su primer año como bianconero, frente al 68,4% que Allegri logró en su debut en Turín. El domingo llega la oportunidad de ajustar cuentas, en el campo de su exequipo, ante el hombre que, en cierto modo, ayudó a construir.
