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La verdad de Paolo Maldini: ¿por qué Guardiola rechazó ser seleccionador de Italia?

Paolo Maldini
Paolo MaldiniREUTERS/Daniele Mascolo

En una extensa entrevista con el Corriere della Sera, el exdirector técnico de Italia ha vuelto a hablar sobre los 16 días que vivió dentro de la Federación, aclarando muchos puntos controvertidos.

Tras la fallida designación como director técnico de la Nazionale y presidente del Club Italia, Paolo Maldini (58) ha contado su versión de los hechos.

El excapitán del Milan, por primera vez, ha repasado lo sucedido en las últimas semanas, empezando por el sí a Malagò. "Me llamó en Pascua, diciendo: 'existe la posibilidad de que yo sea presidente de la FIGC; tú eres la persona que quiero a mi lado'. Le di mi disponibilidad. En el fútbol para mí solo existen dos cosas: el Milan y la Nazionale. Después no volví a saber nada. El día antes de las elecciones, Malagò vuelve a llamar: 'mañana se vota, hay buenas posibilidades, te quiero a bordo'. Le respondí: 'hablemos'". 

Maldini asumió el cargo de inmediato con la confianza y el coraje que requería el puesto. "Me pidió que fuera presidente del Club Italia. No se trataba solo de relanzar la Nazionale. Había que refundar el fútbol italiano".

Para la refundación, confió enseguida en Leonardo. "Con él comparto amistad, valores, principios. Leo tiene una gran capacidad organizativa, además de una gran sintonía conmigo. Así empezamos. Y pensamos en un nuevo rol: la dirección técnica. La dirección técnica nunca había estado en el organigrama de la Nazionale: el entrenador respondía directamente al presidente. Pero eso no era lo correcto: el entrenador necesita tener con quién contrastar ideas".

Las inevitables dimisiones

Ambos duraron apenas 16 días. "Los acuerdos se revisaron, por lo tanto, lo único que quedaba era dimitir. De hecho, renunciar a firmar el contrato de cuatro años que debía comenzar el primero de agosto".

La razón de todo esto es bien conocida, es decir, la elección del seleccionador: primero la propuesta a Guardiola, luego el giro hacia Pirlo, nunca realmente compartida por Malagò. "Lo primero que pregunté fue: ¿quién elige al seleccionador? Malagò me respondió: el entrenador lo decidís vosotros, y yo lo avalo. Ese era el acuerdo. Luego los acontecimientos hicieron que eso cambiara". 

El acercamiento con Pep

Maldini realmente lo intentó con Guardiola. "Es el entrenador que mejor representa el juego técnico y ofensivo. A través de algunos amigos había manifestado la idea de entrenar una Nazionale. Fuimos a verlo a Barcelona, almorzamos juntos, hablamos durante todo un día. Estaba muy tentado. Estuvo muy cerca de aceptar. Incluso se puso a escribir alineaciones en papeles…".

Pero luego llegó el rechazo del ex del Barcelona y Manchester City por los motivos de siempre. "Por cansancio. Guardiola viene de 10 años agotadores en la Premier. Se ha operado de la espalda. Quiere descansar. Pero fue una conversación muy seria, estudiamos las plantillas, desde los sub-17 en adelante… Así que fuimos a por Andrea. Malagò estaba al tanto de todo, le informamos paso a paso".

Sobre la supuesta petición de un salario de 20 millones de euros, Maldini lo desmiente. "Absolutamente no. El dinero nunca fue un tema. Pep nos dijo claramente: dadme un euro menos de lo que cobraba el último seleccionador, y para mí está bien".

La elección de Pirlo y el pretexto para no nombrarlo seleccionador

El plan B era Andrea Pirlo. "Queríamos un entrenador joven, que compartiera el proyecto y tuviera una carrera de alto nivel. Técnicamente, cuando hablo con Pirlo lo encuentro muy preparado. Acompañado y apoyado por un director técnico y un asesor, habría sido el entrenador ideal".

Pero, debido al acuerdo previo de Pirlo con una casa de apuestas rusa, la negociación para que fuera seleccionador se cayó. "Esto sin duda influyó. Nosotros no lo sabíamos. La opinión pública hizo su trabajo. Pero no había nada a nivel jurídico que pudiera impedir que Andrea fuera el entrenador de la Nazionale".

Todo, según Maldini, se convirtió solo en un pretexto para no elegir al exentrenador de Juventus y Sampdoria como seleccionador. "Sin duda se exageró muchísimo. Pirlo estaba dispuesto a romper relaciones con la empresa rusa de apuestas. Es una persona correctísima, no merecía este revuelo. Sacaron el código ético, el decreto dignidad. Pero si hubiera existido la verdadera voluntad de que firmara como seleccionador, no habría habido obstáculos legales".

Ni De Rossi ni Grosso

Entre las alternativas también estaban dos entrenadores jóvenes. "Daniele De Rossi y Fabio Grosso, campeones del mundo. Pero el presidente nos dijo que, según los acuerdos que le llevaron a la elección, con el apoyo de todos los clubes menos la Lazio, no podíamos tocar a los entrenadores de los equipos de la Serie A. Así que De Rossi y Grosso estaban descartados". 

El cambio de planes

Y sobre la conversación con el presidente Malagò, Maldini precisa. "Nos llamó a Leonardo y a mí para decir: 'En mi opinión, ya no se puede fichar a Pirlo. Desde hoy el entrenador lo decido yo. Desde hoy cambian las reglas: yo decido el seleccionador y vosotros lo avaláis'. Pero si tengo una función, si tengo una responsabilidad y quiero ejercerla, esto es inaceptable. Nos tomamos 24 horas y presentamos nuestra dimisión, sobre un contrato que aún no había comenzado. No sé si esto es ser intransigente y presuntuoso. Yo estoy acostumbrado a otra manera. Ya no había condiciones de confianza para desempeñar un trabajo que es enorme, pero al mismo tiempo apasionante".

En definitiva, con el nuevo número uno de la FIGC, el inicio no ha sido el mejor. "Había una relación basada en la confianza. Si tomas una decisión, luego tienes que defenderla. Si cuentas lo que pensabas crear, la decisión se entiende un poco más. Compáralo con la liga italiana de hace 20 o 30 años". 

Ninguna revolución

El plan de Maldini y Leonardo contemplaba una revolución total. "Ya habíamos empezado. Estuvimos en Coverciano. Es una máquina parada. Hay muchísima gente que quiere hacer cosas, pero no sabe qué hacer. Esperan un objetivo, unas indicaciones. Conocerlos nos dio mucha energía, en un rol que impone respeto".

Un proyecto que preveía "un cambio radical. Metodologías de trabajo completamente diferentes, más ofensivas. Formación de nuevos talentos. Apoyo a toda la cadena de las categorías inferiores. Habría sido presidente del Club Italia, que está formado por 19 equipos: las juveniles, las femeninas, el beach soccer, el futsal…".

Sobre Mancini

Y luego sobre Mancini como seleccionador añade. "Imagínese si yo no apreciara a Roberto Mancini. Pero teníamos un proyecto diferente. Queríamos un seleccionador nuevo, joven. Mancini y Conte son dos grandes entrenadores. Y no es cuestión de amistad".

Y sobre la supuesta voluntad de la Serie A de tener a Conte como seleccionador, explica. "He hablado con Marotta, con Percassi, con otros presidentes y directivos, y nadie me ha dado un nombre. La Liga ha sido correcta, incluso me ha garantizado: si hay que echar una mano en lo económico, ahí estamos. Pero me conocen un poco. Si tengo que venir aquí y ya hay dos nombres elegidos, uno por Malagò y otro por la Liga, ¿qué sentido tiene llamarme? Muchas veces me han asegurado autonomía. Que tuvieran un preferido, es normal. Pero si pides colaboración y prevés un proyecto compartido, luego tienes que compartirlo".

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