Cada vez es algo más común que clubes y agentes negocien traspasos de los que los futbolistas ni siquiera se enteran hasta que llega la hora de firmar con un nuevo equipo. Los jugadores, hartos de situaciones de ese tipo, comienzan a alzar la voz.
A este respecto ha sido muy claro Richarlison (29), que lleva todo el verano viendo cómo el Tottenham se lo quiere quitar de encima, llegando a forzar la máquina para que regrese al Everton bajo condiciones con las que no está de acuerdo.
"Después de todo lo que pasé en los últimos años, decidí que NUNCA MÁS decidirían mi futuro por mí. Pasé por muchas cosas malas en ese tiempo y casi todas ellas ocurrieron por decisiones tomadas por otras personas. Presión, amenazas, represalias, nada de eso me asusta. Ya pasé por cosas peores… ¡créanme!", expresó el internacional con Brasil en un breve escrito publicado en su cuenta de X.
"Siempre dejé claro, en todas las oportunidades, que una salida mía a otro lugar también tendría que ser buena para el club. Si no lo fuera, jamás la aceptaría… como no acepté cuando todo aquí se estaba desmoronando y me necesitaron. Me quedé y di mi vida. Entonces, espero que traten mi situación con el mismo respeto que siempre tuve por los Spurs y por todas las personas que trabajaron conmigo en este período. Solo no quieran decidir por mí", prosiguió.
"Si llegan a un acuerdo entre Spurs y Everton, regresaré a mi equipo del corazón. Mi intención era efectivamente regresar al lugar donde fui muy feliz, pero las negociaciones iban en la dirección que otras personas querían, y ya no va a suceder de esa manera. A pesar de todo este revuelo, tengo un contrato con Spurs y estaré a disposición del club", sentenció.
