El equipo de De Zerbi está a solo dos puntos de la salvación cuando quedan cinco jornadas para evitar la humillación de jugar en la segunda división por primera vez desde la 1977-78.
El club del norte de Londres encajó un gol en el tiempo añadido en el empate 2-2 ante Brighton el pasado fin de semana, lo que le deja en la antepenúltima posición de la tabla y amplía su racha sin ganar en la liga a 15 partidos.
Este sábado, los Spurs visitan Molineux sabiendo que una victoria ante el colista, sumada a un tropiezo de West Ham (cuarto por la cola) frente al Everton, les permitiría salir de la zona de descenso.
De Zerbi considera que Tottenham solo podrá evitar el descenso si es capaz de soportar la creciente presión de esta tensa lucha por la permanencia.
"Estamos sufriendo, ellos están sufriendo porque no es fácil jugar en Tottenham en esta situación de la tabla, pero les he dicho que tienen que ser más fuertes", declaró De Zerbi a los medios este viernes.
"Tenemos que vivir cada momento del día esperando una victoria y preparándonos para lograrla, porque creo que con un triunfo podemos cambiar esta parte de la temporada".
Un Tottenham plagado de lesiones no ha sumado ninguna victoria en liga en 2026 y los problemas físicos no dan tregua.
Esta semana, De Zerbi ha perdido al lateral izquierdo Destiny Udogie por una lesión muscular y Guglielmo Vicario sigue de baja tras ser operado de una hernia, por lo que Antonin Kinsky volverá a ocupar la portería.
James Maddison, que no ha jugado en la temporada, fue suplente sin minutos ante el Brighton y, aunque viajará a Wolverhampton, el mediapunta no parece estar listo para jugar.
De Zerbi, que es el tercer entrenador de Tottenham en la temporada tras los despidos de Thomas Frank y Igor Tudor, reconoció el peligro de enfrentarse a un Wolves que juega sin la presión de pelear por la permanencia.
Aun así, cree que los jugadores de Tottenham siguen decididos a evitar el descenso, a pesar de las críticas por su bajo rendimiento durante buena parte de la temporada.
"Es un partido complicado porque ellos (Wolves) no tienen nada que perder. Para nosotros es un encuentro muy importante, sin duda, pero debemos ser capaces de jugar sin demasiada presión", afirmó el técnico italiano.
"A veces, cuando un equipo pierde demasiados partidos, los rumores no son agradables", añadió, señalando que hay quienes dudan del compromiso de los jugadores.
"No es así en este caso".
He encontrado buenos futbolistas, buenos chicos, jugadores serios y me siguen. Confían en mis palabras porque sé reconocer la mirada de los jugadores".
