La clasificación más curiosa es la de Suecia, que disputó una final a cara de perro con Polonia y que logró la clasificación gracias a un gol de Gyökeres en el minuto 88 que certificaba el 3-2 y dejaba a Lewandowski sin su último Mundial.
Antes, en semifinales, la selección nórdica se había deshecho de Ucrania en el Ciudad de Valencia por 1-3, que ejercía como anfitriona en territorio español.
Sólo dos empates
Pero, lo curioso del caso es que Suecia no ganó ni un sólo partido en la fase de grupos. Esto se debe a que logró el billete para el playoff por su performance durante la Nations Legue. En la liguilla, quedó encuadrada en el grupo con Suiza, Kosovo y Eslovenia y sólo fue capaz de sumar de dos empates, además de cosechar cuatro derrotas.
