Nuevo curso en las categorías inferiores de la selección española, que tienen por delante un sinfín de objetivos y retos. Eas grandes gestas de los más pequeños acaban siendo fundamentales, a largo plazo, para conseguir éxitos como el reciente logro de la absoluta, dirigida por un técnico con amplio recorrido en la RFEF, en Norteamérica.
Cubillo será el encargado de buscar un trofeo que ilusiona especialmente, ya que es el único Mundial que falta en las vitrinas de la del organismo nacional. Con solo un año de recorrido en Las Rozas, el técnico pasa de la sub-14 a una etapa en la que algunos jugadores ya compiten en ligas de renombre o empiezan a tener oportunidades con los mayores de sus equipos.
La generación de 2009, en su mayoría, es la que participa en dicha competición. Y dicho nombramiento no es casualidad, pues el madrileño ya ejerció como asistente de ese mismo plantel en el Europeo de este 2026, por lo que conoce a la perfección a unos chicos que empiezan a sentir la presión una vez se acercan o incluso se adentran en el profesionalismo.

Marruecos, Fiyi y China serán los rivales de la Rojita en la fase de grupos. Dado el buen hacer del conjunto africano en los últimos tiempos, con cada vez más jóvenes que irrumpen en la élite, todo apunta a que será el principal escollo de cara a lograr el liderato y avanzar a rondas a las que deberían progresar también potencias como Brasil, Francia o Alemania.
David ejerció como pivote durante su etapa como jugador y tuvo un largo recorrido en LaLiga: defendió los colores, entre otros, de Atlético de Madrid, Xerez C.D., Recreativo de Huelva, Getafe C.F. o Rayo Vallecano. Una vez retirado, ya en 2012, empezó su experiencia en los banquillos; por ejemplo, sabe lo que es ejercer como asistente de Bordalás.
