Rubiales no dimite, pide perdón a la Casa Real y asegura que el beso con Jenni Hermoso fue consentido

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Luis Rubiales: "No voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir"
Luis Rubiales: "No voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir"
Luis Rubiales: "No voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir"
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Luis Rubiales seguirá siendo presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), al menos por voluntad propia, después de que se haya negado a dimitir. Lo ha repetido hasta cinco veces, en cada ocasión con más ímpetu si cabe. "No voy a dimitir", ha afirmado el aún dirigente, que ha pedido disculpas por llevarse las manos a sus partes en el palco delante de la reina y de la infanta. Y que también ha insistido en que el beso con Jenni Hermoso fue consentido e incluso que fue ella quien lo levantó cogiéndole de las caderas y acercando sus cuerpos.

Él en estado puro. Cuando eran muchas las voces del fútbol español que esperaban la dimisión de Luis Rubiales tras lo sucedido en la ceremonia de entrega de medallas de la final de la Copa del Mundo femenina, el presidente federativo ha reiterado que seguirá en el cargo y que no hay motivos ni para que él se vaya ni para que sea inhabilitado. 

"No voy a dimitir, no voy a dimitir, no voy a dimitir, ¡no voy a dimitir!, ¡¡no voy a dimitir!!", ha gritado a los cuatro vientos, cada vez más fuerte, y a quien quisiera oírle. Y a quien no, pues también. 

Porque Rubiales, después de explicar su versión de los hechos acaecidos una vez que España se proclamó campeona del Mundo, considera que no hay motivos para irse cuando, asegura, "he hecho la mejor gestión de la historia del fútbol español"

Perdón a la Casa Real

Lo primero que ha hecho el presidente de la RFEF ha sido pedir perdón "sin paliativos de ninguna clase" a la reina, a la infanta y a la Casa Real. "En un momento de euforia, me agarré esa parte del cuerpo que ya habéis visto. Lo voy a explicar mirando a Jorge Vilda (presente en la Asamblea). Te han hecho a ti lo mismo que ahora me están haciendo a mí. Un discurso falso, convertirlo en real. Hemos estado juntos tú, yo y tu equipo. Pero fíjate, me emocioné mucho hasta el punto de perder el control cuando nada más ganar el Mundial te giraste al palco y me dedicaste el triunfo. Olé tus huevos, te dije". 

Una vez explicada su reacción, Rubiales ha reconocido que estuvo mal. "Tengo que pedir disculpas a la reina, a la infanta, a la Casa Real y a los que se hayan sentido avergonzados por eso. La emoción era grande y habíamos sufrido mucho. No me justifico, perdón". 

Beso consentido

Tras ello, ha llegado el momento de explicar su versión de los hechos, ya sobre el terreno de juego, cuando sucedió el beso con Jennifer Hermoso. "Más un pico que un beso", ha querido enfatizar el mandamás sobre lo sucedido con la jugadora. 

Y luego, la explicación con detalle. "Por supuesto, quien vea el vídeo entenderá que, ante 80.000 personas en el momento, ante millones de manera televisada, entre ellas mis hijas, que estaban allí, el deseo que podía tener en ese beso era exactamente el mismo que podía tener dándole un beso a una de mis hijas. No hay deseo sexual ni posesión de dominio. Y todos lo entienden, incluso en los medios que rinden pleitesía al señor Tebas como los que rinden pleitesía al falso feminismo, que es una lacra en este país".

"Fue un beso espontáneo, mutuo, eufórico y consentido, que esta es la clave. Fue consentido. Esta jugadora falló un penalti, tengo una gran relación con todas las jugadoras, hemos sido una familia durante más de un mes. Y tuvimos momentos cariñosísimos en esta concentración", ha justificado antes de dirigirse a una de sus hijas, presente en el acto. "Hija mía, no llores, tienes que estar tranquila y contenta y orgullosa de quién es tu padre". 

A continuación, ha seguido explicando lo ocurrido con Jennifer Hermoso. "En el momento en el que apareció Jenni, ella me levantó a mí del suelo, me levantó del suelo que casi nos caemos, y al dejarme en el suelo nos abrazamos, ella fue quien me acercó a su cuerpo, y le dije, olvídate del penalti, hasta estado fantástica y sin ti no habríamos ganado el Mundial. Ella me dijo 'eres un crack'. Entonces le pregunté, ¿un piquito? Me dijo, vale, y me dio un último manotazo en el costado y se fue yendo riéndose". 

Pantallazo del beso entre Luis Rubiales y Jenni Hermoso
Pantallazo RTVE

Un comunicado que no entiende

Tras dar su versión de lo acontecido, Rubiales ha pasado de puntillas por la nota oficial enviada por la jugadora a través de su agencia de representación. "Un comunicado que no termino de entender. No se está tratando de hacer justicia, es falso. Se está ejecutando un asesinato social, a mí se me está tratando de matar. Más allá de mi situación personal, como español hemos de hacer una reflexion de hacia dónde vamos", se ha defendido.