La gran duda de Néstor Lorenzo rumbo a la lista final de la selección Colombia pasa por la delantera. Más allá de que el técnico argentino mantiene una base consolidada desde el inicio de las Eliminatorias, el presente de varios atacantes abre un debate inevitable sobre quiénes merecen llegar a la próxima convocatoria y quiénes podrían quedarse fuera. Entre lesiones, irregularidades y goleadores en ascenso, el panorama ofensivo de la Tricolor está lejos de ser claro.
Uno de los nombres que más presión ejerce sobre la lista es el de Cucho Hernández. El atacante atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera, con continuidad, goles y una madurez futbolística que lo ha convertido en un delantero mucho más completo. Su movilidad, capacidad para asociarse y facilidad para romper líneas lo ponen como una alternativa distinta a los delanteros de área tradicionales que suele utilizar Lorenzo. Además, su actualidad genera la sensación de que Colombia no puede darse el lujo de dejarlo fuera.
Luis Javier Suárez, campaña destacada sin título
También aparece con fuerza la candidatura de Luis Javier Suárez, actualmente vinculado al Sporting CP. El delantero ha logrado recuperar protagonismo después de etapas marcadas por lesiones y cambios constantes de club. Su capacidad física, el juego aéreo y la agresividad para atacar espacios lo convierten en una opción atractiva para partidos cerrados. Aunque no tiene el mismo recorrido reciente en la selección que otros atacantes, su presente invita a pensar que podría colarse entre los elegidos.

Sin embargo, hay futbolistas que parecen tener un lugar asegurado por la confianza absoluta del entrenador. El caso más evidente es el de Rafael Santos Borré, hoy en el Sport Club Internacional. Lorenzo valora profundamente su disciplina táctica, la presión sin balón y el sacrificio colectivo. Incluso cuando sus cifras goleadoras no son las mejores, Borré sigue siendo considerado un jugador clave dentro del funcionamiento del equipo. Esa lealtad del técnico podría terminar pesando más que el momento de otros delanteros con mejores estadísticas.

Algo similar ocurre con Jhon Córdoba, figura del FC Krasnodar. El atacante ha respondido con goles y presencia física cada vez que ha sido requerido, y Lorenzo parece confiar en su experiencia para determinados contextos de partido. Córdoba ofrece potencia, juego directo y una referencia clara en el área, características que el cuerpo técnico considera fundamentales para competir en Eliminatorias sudamericanas, especialmente en encuentros de alta exigencia física.
La irregularidad de Jhon Durán
El caso más complejo es el de Jhon Durán. Nadie discute su talento ni su potencial para convertirse en el gran ‘9’ del futuro colombiano, pero su carrera reciente ha estado marcada por episodios de drama, rumores de conflictos internos y una preocupante irregularidad. Durán alterna actuaciones brillantes con largos periodos de desconexión, algo que genera dudas dentro y fuera del cuerpo técnico. A eso se suman las constantes polémicas alrededor de su comportamiento y manejo emocional, aspectos que podrían terminar influyendo en la decisión final de Lorenzo.

Con ese panorama, la convocatoria definitiva promete dejar debate. Colombia tiene más nombres que nunca en ataque, pero no todos llegan en igualdad de condiciones. Lorenzo deberá decidir entre premiar el presente de jugadores como Cucho o Luis Javier Suárez, mantener su fidelidad a hombres de confianza como Borré y Córdoba, o apostar por el talento impredecible de Durán. La competencia está abierta y, posiblemente, nunca había sido tan intensa en la era reciente de la selección.
