En una entrevista exclusiva con Óliver Domínguez, Country Manager de Flashscore repasa su trayectoria y analiza la actualidad.
Pregunta: Estamos a principios ya de septiembre, pero es de los primeros días libres que ha tenido después de un agosto movido con la MLS y la Leagues Cup. ¿Cómo se vive eso desde dentro?
Respuesta: Al final fueron nueve partidos en 29 días, contando también los viajes y las diferencias horarias que hay dentro del país. Porque son traslados bastante largos, que te condicionan a nivel de cargas, a nivel de entrenamiento y a nivel de concentración.
Eventualmente, uno acaba sobrellevando bien la situación, porque los jugadores son los que más predispuestos están a competir cuanto antes.
Son momentos que aprovechas, también, para crecer como equipo dentro de la adversidad de las condiciones que se dan y, además, los resultados no han estado mal, así que nos ha ayudado para dar un pequeño empujón de cara a lo que queda de temporada.
P: ¿Cómo valora la evolución del fútbol, del ‘soccer’ en Estados Unidos y el crecimiento que está teniendo también últimamente?
R: Pues yo creo que la palabra crecimiento que mencionas sí es una palabra que va muy ligada a la MLS. Pienso que obviamente no es aún ninguna liga que se pueda comparar con el top cinco europeo, pero siento que es una liga que se está acercando cada vez más, por todo lo que está mejorando en cada mercado.
Puedes ver cómo vienen jugadores de ligas importantes y aparte vienen en edades que son muy idóneas para sacar su mejor rendimiento. Y obviamente, también ayuda la aportación de los Messi, Suárez, Casemiro, Son, Griezmann, Sergi Roberto, Lewandowski… Son jugadores contrastados que elevan el nivel.
Otra cosa que me está impactando también a nivel de competición es el nivel de los entrenadores. Yo estoy encontrándome con propuestas a nivel asociativo, a nivel combinativo y a nivel proactivo muy, muy interesantes. Cada partido está muy igualado, pero además tiene una riqueza táctica superior a lo que yo pensaba que me iba a encontrar aquí.
P: Ya que ha mencionado esta referencia de las cinco grandes ligas europeas. Quizá es complicada esta pregunta, pero ¿con qué liga europea se podría comparar ahora mismo la MLS, o más o menos a qué nivel la podría situar?
R: Para mí, el nivel está un escalón por debajo de estas cinco grandes ligas.
Pero a nivel mundial yo creo que estaría, pues entre la séptima u octava posición, porque de verdad pienso que todas las plantillas tienen muy buen nivel y aparte de lo que viene aquí, también lo puedes detectar con la gente que se va hacia Europa. Cada vez hay más equipos de las cinco grandes ligas que ponen el ojo en la MLS, en jugadores jóvenes y eso pues también es algo muy interesante e importante para el fútbol aquí.
A nivel de perfil, obviamente salvando las distancias, yo creo que la Premier sería la liga que más se parece a la MLS, porque también reina mucho la fisicalidad en esta competición. Todos los equipos tienen jugadores con una capacidad de repetir esfuerzos muy elevada y muchos partidos se suelen definir también en ataques abiertos de ritmo alto y de notable calidad y ejecución técnica.
Aquí encuentras un poco de todo; equipos que quieren proponer mucho con balón y progresar mediante la tenencia de balón. Encuentras, también, equipos donde el contraataque es vital y al final el soporte físico sigue siendo una característica que tienen muy en cuenta en esta competición, porque, también, entiendes ese sentimiento americano que siempre ha ido muy ligado a lo estadístico, a lo numérico, a lo físico y a lo que se puede medir. Y en ese sentido, pues también se me hace una liga algo más perfil Premier o Ligue 1, que no tanto como las de España, Alemania o Italia.

P: ¿Cree que el Mundial ha dado un impulso al fútbol en Estados Unidos? Quizás, lo que más se podía percibir ahora sea a nivel de público y de marketing.
R: Sí, a ver, el Mundial ha dado un impulso, sobre todo desde lo que comentas. La cobertura mediática y la movilización de la gente para ver y sentir este deporte. Tienes que pensar que en Estados Unidos es difícil encontrar aficionados que realmente sientan apego real y profundo por el equipo de su ciudad.
No es como en España, que si tu equipo pierde sabes que al día siguiente en el trabajo se van a reír de ti o te van a vacilar. Es una cultura distinta, pero cada vez está arrastrando más a la gente y eso se nota, en los mismos estadios y en los ambientes de los partidos.
En Austin, por ejemplo, sí que es verdad que tenemos suerte, porque tenemos un club muy ejemplar a nivel de afición, tanto en los partidos de casa donde solemos llenar, como en los partidos de fuera, cuando tú ves un desplazamiento muy elevado de aficionados.
Creo que el Mundial ha ayudado sobre todo a elevar el fútbol como deporte y entretenimiento dentro de un país en que, al final, aún reinan otros deportes como el fútbol americano, el béisbol, el baloncesto o incluso el hockey.
Yo creo que se está poniendo ya a una escala, que se puede comparar con estos deportes que te acabo de mencionar. Y este Mundial, obviamente, acompañado de la narrativa de cómo ha sido, que para mí ha sido un mes y medio muy rico a nivel de acontecimientos, de jugadores y de historias, pues ha ayudado mucho a que cada vez haya más aficionados del fútbol y que realmente sigan este deporte.
"Es una responsabilidad enfrentarse a Lloris o Messi"
P: ¿Qué tal es también a nivel de entrenador enfrentarse a jugadores de la talla de Lloris, Reus, o Messi?
R: En primer lugar, es una responsabilidad, porque al final sabes que son jugadores que, si les das la mínima oportunidad de espacio y tiempo, te pueden definir un partido.
Y luego, también es un tremendo orgullo, porque al final yo como aficionado y como entrenador he crecido aprendiendo de estos jugadores y viendo cada día enfrentamientos entre ellos al máximo nivel.
Y pasar de vivirlo como aficionado o como persona que los observa para aprender de ellos, a realmente enfrentarte a ellos, pues obviamente a mí me hace sentir un orgullo y una responsabilidad muy alta, de realmente estar al nivel y competir para dar lo que ellos te exigen.
Ese aspecto personal es la parte bonita. El poder decir que estás consiguiendo enfrentarte a gente que admiraste muchísimo y que sigues admirando, porque al final son deportistas que han marcado un antes y un después en este deporte.
Pero, como digo, sientes la responsabilidad, para mí sería la palabra, el compromiso con uno mismo de competir contra ellos, de ganarles, de saber que estás enfrentándote de tú a tú, y que al final lo que quieres es ganarlos.
P: Ahora, recientemente llegó Martí Cifuentes a Portland. Con Martí trabajó en el pasado, y llega después de estar en Leicester y en varios equipos por Europa, ¿qué tal fue trabajar con él y qué espera que puede aportar a la MLS?
R: Lo de Martí también es algo muy bonito y fue muy enriquecedor para mí, porque trabajé con él cuando tenía solo 16 años, en lo que eran mis inicios como entrenador en el Rubí.
En ese momento, él estaba como primer entrenador en tercera división con el primer equipo del Rubí, que es el equipo de mi ciudad y el primer equipo en el que pude trabajar. Y, al final, era y sigue siendo, uno de mis máximos referentes.
Cuando yo pienso en gente que me ha inspirado, me vienen a la cabeza nombres como el suyo, Salva Valero, Diego Mejía, Marcos Reina, Rodolfo Borrell, Vidal Paloma, Nico Estévez, gente que con la que yo he podido tener trato. También Julián Marín o el mismo Davy Arnaud, que es con quien estoy trabajando aquí ahora en Austin.
Y, para mí, uno de mis grandes orgullos en mi estancia en la MLS siempre va a ser poderme haber enfrentado a él, no solo a él, sino también a Xavi Calm y a Carles Martínez, que son gente a la que admiro desde lo profesional y desde lo personal.
A nivel de lo que puede aportar, Martí es un caso más de la cantidad de entrenadores que están llegando a la MLS para elevar el nivel desde Europa, desde la propuesta, desde el trabajo día a día, desde lo metodológico, desde la profundidad que requiere el preparar un partido y el planificar y ejercer durante una semana.
Al final son gente que viene aquí a mejorar el deporte y la sensibilidad que tenemos y la gente local tiene hacia él.
Conociendo a Martí, que sé que es un entrenador increíble, pues estoy seguro de que hará crecer mucho a Portland y hará crecer mucho a la competición, porque al final es lo que nos hace mejores a todos, que la competencia interna sea superior.

"Juárez fue una experiencia abrumadora y de muchísimo aprendizaje"
P: Mirando más atrás en su carrera encontramos ese paso por México, en Juárez. ¿Cómo fue aquello? Porque además ya competía contra equipos de la MLS en la Leagues Cup.
R: Juárez fue una experiencia abrumadora y de muchísimo aprendizaje. Fue mi primer club profesional a nivel de primera división. En Costa Rica estuve en el primer club profesional de mi carrera, pero en categorías inferiores y dirigiendo el filial. A nivel de ser asistente en un equipo de primera división, mi primera vez fue en Juárez y allí vivimos de todo.
Piensa que llegamos a poner a Juárez líder de la clasificación en las primeras jornadas. Sus aspiraciones son menores a esas. También nos clasificamos a ronda eliminatoria en Leagues Cup, como bien has mencionado, y curiosamente jugamos contra Austin FC. Y acabando la temporada, tuvimos una racha muy, muy negativa en las últimas jornadas de la que costó mucho levantarnos.
Mi primera experiencia y mi primer contacto con el fútbol mexicano fueron de un valor brutal, porque empecé a trabajar también con jugadores que habían sido mundialistas o que habían estado en las grandes ligas y aprendí muchísimo.
Y luego el fútbol mexicano es un fútbol de muchísima pasión, de muchísima cobertura, de estadios llenos, de recintos importantes, como el mismo Azteca o el de Monterrey, y que, al final, pues con el mundial que hemos vivido recientemente, puedes observar la magnitud que tienen.
Estoy muy agradecido a Diego Mejía, ya que fue la persona que confió en mí siendo primer entrenador y aún seguimos en contacto, ahora que está en Atlético San Luis, en México. Aprendí y sigo aprendiendo muchísimo de él.
Fue increíble volver a trabajar con Salva Valero diez años después de hacerlo en Sant Cugat con el cadete de División de Honor, y hacerlo en Primera División. Para nosotros fue una experiencia brutal, increíble y que uno siempre lleva en el bolsillo, porque realmente si tuviese que definir mi etapa en Juárez de alguna manera, sería crecimiento y aprendizaje por todo lo que vivimos allá, que fue un año muy intenso.
"México es un país de muchísimo fútbol"
P: Entonces, diríamos que el fútbol mexicano se vive tanto como da la sensación desde fuera.
R: Sí, al final es un país donde la presión mediática, la prensa, la afición, tienen un peso importantísimo en las decisiones que acaban tomando los clubes. No soy nadie que descubra nada, pero tú puedes ver la continuidad de los entrenadores en México; conseguir que alguien realmente establezca un proyecto a largo plazo cuesta mucho, porque al final allí la duración de los torneos cortos te exprime muchísimo y en un año puedes vivir absolutamente de todo. Son torneos muy cortos y si no estás bien al inicio, cuesta luego remontar y se vive todo con el doble de intensidad.
México es un país de muchísimo fútbol, cultura y tradición, donde absolutamente todo el mundo ve y siente el fútbol y al final, pues tú eso lo ves, lo respiras en la calle, lo respiras en los estadios, lo respiras en el día a día, lo respiras cuando ves las redes sociales, lo respiras de cualquier manera. Y México, en este sentido, en lo que tiene que ver con la pasión, es uno de los países más potentes del mundo, sin ninguna duda.

"En Costa Rica trabajé con unos medios que desconocía hasta ese momento"
P: Hablando ahora del Alajuelense, en el fútbol costarricense, ¿qué representa el club para el fútbol en Costa Rica?
R: Mi primera experiencia en el fútbol profesional, como te he comentado, fue en Costa Rica, en el Alajuelense, y allí te das cuenta de que formas parte de un grande del país, que es muy futbolero.
No paras de ver camisetas de la Liga Deportiva Alajuelense o de Saprissa en cualquier calle. La gente te conoce y sientes la responsabilidad de representar a ese club. Y pasas a trabajar con unos medios que yo hasta ese momento desconocía, como el sistema de GPS, gimnasio, suplementos, gestión de cargas…
Dentro de lo que era mi trabajo, pues intenté añadir elementos que ayudaran al desarrollo del jugador de forma integral. O sea, les obligaba, por ejemplo, a estudiar inglés e hicimos una competición interna con Duolingo. Les hacía simular ruedas de prensa, pues para saber qué contestar y cómo comportarse ante los medios.
Pasas a entender que estás dirigiendo a jugadores, que su siguiente paso es el ser profesionales y, además, cada vez se está dando más la exportación en este sentido, el ir a Europa o a mejores ligas. Por lo tanto, tu trabajo como entrenador trasciende a todo lo que tiene que ver con lo deportivo. Tienes que intentar formar a una persona capaz de vivir cosas que hasta ese momento no ha vivido, porque, además, la mayoría ni han salido del país. El factor humano siempre ha sido algo muy notable para mí.
Costa Rica es un país del que me enamoré y del que sigo enamorado, aparte, allí coincidí con muy buenos profesionales, como Agustín Lleida, Vidal Paloma, Enric Lluch, Marc Soler o Marc Reixats, al que entrevistaste hace poco. Son gente que está teniendo buenas carreras, como Agustín Lleida, que está en Oviedo como director general, Vidal Paloma es asistente de Márquez en México, Enric y Marc son asistentes del Barça Femení y Reixats estuvo en la primera división de Colombia.
Una de las cosas que me hace sentir más orgulloso de mi paso por Costa Rica es que dejas huella allá donde estás y que se acuerdan de ti, porque yo sigo hablando cada día con gente de Costa Rica, y allí aparte están tres grandes amigos con cargos en el club, como son Jaume Pascual, Eric Chalamanch y Joel Bravo.
Costa Rica también me dio la oportunidad de empezar a tratar con jugadores de primer nivel. Junior Díaz, que también fue mi asistente, con Bryan Ruiz, que era un jugador que yo admiraba cuando estaba en el Fulham y en el Twente, Celso Borges… En definitiva, gente que me potenció, sobre todo a nivel profesional y la verdad es que yo creo que mi primer año en Costa Rica fue el año que más conecté con la profundidad de este deporte de este juego y el que más disfruté como entrenador, porque todo salió redondo.

"La India te abre los ojos"
P: También trabajó en la Anantapur Sports Academy, en India. ¿Cómo fue?
R: He tenido la suerte de trabajar en cinco países distintos, contando España, pues también he trabajado en Japón, Costa Rica, México y ahora Estados Unidos. Y la India fueron cuatro veranos seguidos los que fui allí, dos semanas trabajando en un proyecto solidario del Sant Cugat, el club en el que estaba, que fue pionero junto a la Fundación Vicent Ferrer para organizar ese tipo de actividades.
Y la verdad es que India te abre los ojos, porque, aparte de que era un proyecto muy bonito donde yo podía vivir la experiencia con amigos de toda la vida, te dabas cuenta cómo veías a niños y niñas jugar descalzos en tierras que a nosotros nos daba miedo pisar con el mejor calzado. Me conectó mucho con la parte más íntima del deporte, que es el propio juego, la pasión con la que se debe jugar, el divertimento, el gozo, el estar presente en el aquí y ahora. Veías gente totalmente entregada por el balón sin importar nada más en ese momento. Lo importante era el entrenamiento o el partido y el divertirse y pasarlo bien durase lo que durase aquello.
La India marcó un antes y un después en mi manera de ver y valorar las cosas, y estoy muy agradecido por lo que el Sant Cugat FC en ese momento llegó a organizar, que aparte, pues pude vivir con gente que ya he mencionado anteriormente, pero también, con otros amigos como Jordi Juncosa, Ignasi Cardó, Àlex Baró (hoy en Atlético San Luis) o Albert Ferrer, gente que son íntimos y que también se dedican a este mundo del deporte hoy en día. Fue una experiencia brutal que me encantaría en algún momento repetir.
P: ¿Cómo valora profesionalmente su paso por Osaka?
R: Japón fue mi primera experiencia. Yo era un chaval, tenía veintidós años en ese momento y la verdad es que Osaka fue el punto de partida en mi manera de entender esto ya de una forma más profesional y de hacerlo profesionalmente. Allí, me conmovió la manera de entender, tanto el trabajo como el deporte, de una manera exigente, comprometida, convencida con los mínimos requisitos que se deben cumplir, tales como la puntualidad, la vestimenta, el comportamiento fuera del campo o el respeto a la figura de entrenador.
Fue un país que me cautivó mucho en ese sentido y la verdad es que, aunque el proyecto no era competitivo como tal, sí que pude trabajar con muchos jugadores y con muchos clubes profesionales, que me empezaron a acercar a esta rama del fútbol y me gustó mucho la experiencia de entrenar con traductor también, que era algo que no había vivido nunca, tanto del español como al inglés, y el intentar adaptarme lo antes posible a su cultura y aprender japonés para poder dirigir los entrenamientos.
Al final, el japonés como tal, es un lenguaje que cuesta mucho aprender, pero tener las palabras clave para poder dirigir un entrenamiento fue algo que me supuso un reto y realmente me enfoqué a ello para poder llevarlo de la mejor manera posible.
Sobre todo, intentar comunicarme de corazón a corazón con los jugadores, hacerles llegar lo que yo sentía, lo que ellos podían entender de mí. Y me di cuenta de la importancia del traductor, en este caso, de que sienta el deporte igual que tú, que entienda las cosas igual que tú, que vea las cosas igual que tú y cómo es de importante conectar con él.
Y disfruté mucho el año que estuve allí. Japón es un país obligatorio para visitar. Allí me di cuenta de lo importante que es respetar, convivir y adaptarte a la cultura del país que te da lugar a trabajar.
"Xavi jugando era una barbaridad"
P: Coincidió también con Óscar Hernández, hermano de Xavi, y trabajó allí en el Al-Sadd. ¿Cómo fue esa experiencia?
R: Coincidí con Óscar en el curso de entrenador. La verdad es que ya me parecía un grandísimo profesional y tuvimos la oportunidad de compartir algún trabajo juntos y eso me llevó a poder conectar con él más tarde y poder visitarlos allí cuando estaban en Catar.
Precisamente, fui con Ignasi Cardó, que hoy trabaja con Aitana Bonmatí y también es un muy buen amigo mío. Tuvimos la oportunidad de ir allí los dos y conocer un poco el fútbol catarí. Yo vi muy rápido la de conexiones que había allí a nivel europeo, internacional, gente de muchísimo nivel que está trabajando en la liga de allí o en la propia federación.
Y la verdad es que tanto Xavi como Óscar, como todo su cuerpo técnico, nos trataron de 10. Y fue bonito ver trabajar de cerca de un exfutbolista que, cuando uno empezaba a ser entrenador, primero como aficionado, pero luego sobre todo como entrenador. Seguí muchísimo para aprender de él, porque Xavi jugando era una barbaridad; a nivel conceptual, a nivel perceptivo, a nivel de inteligencia espacial, todo lo que dominaba y ejercía y la continuidad con la que tomaba buenas decisiones.
Y luego, pues poder tratar con él, hablar con él, con su hermano, pues fue muy bonito y ahora pues deseando que les vaya muy bien en el nuevo proyecto que inician ahora con la selección de Países Bajos.
P: Eso le iba a preguntar, porque Óscar también está en el staff de su hermano en la selección oranje. ¿Cómo cree que le puede ir? Parece que son propuestas que casan bien.
R. El mismo Xavi lo ha ido comentando en la rueda de prensa de su presentación. Es una persona y un entrenador que en este sentido no le tiembla el pulso a la hora de apostar por jóvenes, y así lo demostró en Barcelona.
Y muchas de las cosas que hoy vemos en el Barça de Hansi Flick yo creo que también pertenecen a lo que Xavi en su momento dejó. Y creo que coincide con una buena generación de futbolistas que le pueden aportar esa juventud y esa capacidad de dinamitar los partidos, con jugadores como el mismo Xavi Simons, que al final tienen también apego a todo lo que es Barcelona, Justin Kluivert, jugadores jóvenes que están entrando fuerte, también Noa Lang, del Nápoles, el mismo Summerville…
Yo pienso en esos perfiles, combinados con gente de experiencia y capacidad, como Van Dijk, Memphis Depay, aunque ahora pues ya esté un pelín más al final de carrera, Cody Gakpo, Frenkie de Jong… Puede dar una mezcla interesante que puede casar muy bien con lo que Xavi busca imponer y deseo que le vaya de la mejor manera.

P: Hemos hablado de su experiencia en torneos largos y cortos, formatos diferentes de competición. ¿Cuál le gusta más y cuál cree que también como aficionado, no solo como entrenador, cuál cree que es más atractivo?
R: Es una muy buena pregunta porque das el matiz de cuál me gusta más y luego metes el matiz de como aficionado. Yo creo que, a nivel de aficionado, lo que más busca y quiere la gente son partidos del KO, de ir a ganar o perder en partido único. Y en ese sentido, lo que viví en México y en Costa Rica liga más con eso, también ahora en Estados Unidos. Aunque Estados Unidos es como una pequeña combinación de las dos, porque las jornadas son treinta y cuatro, mientras que en México son diecisiete. Entonces, es como que combina lo que es la fase regular con el postre, la fase final.
A mí me gusta y creo más en la regularidad, creo en las 38 jornadas, formato europeo, donde el ganador realmente es el mejor, porque a 17 partidos y fase eliminatoria, pues al final también tienes que ser el mejor, pero dependes de más cosas que cuesta más controlar, a mi parecer.
Dentro de una eliminatoria, pues cualquier cosa te puede condicionar; una tarjeta roja, una lesión, una decisión arbitral… Cosas que creo que perjudican e impactan mucho más en una fase final o en partidos únicos, que en fase regular de 38 partidos. A 38 partidos yo pienso que el que gana la competición es el campeón más que justificado. Y en ese sentido, aunque se pueda definir en la última jornada, el campeón a 38 partidos es el que debe ser y el que se ha merecido ganar, igual que el descenso es el que debe ser.
Y a mí me encaja más ese tipo de competición, pero entiendo que el aficionado busque más lo que estoy viviendo ahora aquí también, que también te da ciertas historias, ciertas narrativas buenas que a nivel de deporte, también aportan mucho y que ayudan a vivir el fútbol de una manera más conectada con el aficionado.
P: Pues muchísimas gracias, Albert, te deseamos lo mejor.
R: No, gracias a vosotros por el trabajo que hacéis, también fuera de las entrevistas, para los entrenadores y sobre todo los que estamos siempre conectando con todos los equipos de excompañeros y amigos que tenemos por el mundo. Vuestra aplicación, vuestra página web es siempre de muchísima utilidad, así que os agradezco a vosotros el rato y sobre todo el trabajo que hacéis.
