Centro de datos del España-República Checa
Si las votaciones para el Balón de Oro siguieran abiertas, no habría duda alguna de que Lamine Yamal sería el ganador y con una abismal diferencia. Como la que marca cada vez que tiene el balón en esa mágica zurda tocada por la varita de los dioses del fútbol. No fue en el 1:44 como ante Inglaterra ni en el 1:10 como frente a Croacia. Pero quién se va a quejar porque tardase 5:20 en abrir el marcador ante la República Checa.

Antes del primer minuto ya había tenido una ocasión, pero remató mal. A la segunda ya no falló. Todos sabían qué iba a hacer, mas nadie pudo pararlo. Armó la izquierda y colocó el balón en la escuadra de Kinsky. Golazo de oro y 1-0 para España.
La Roja había salido a cenarse al rival. Con nueve cambios respecto al choque de Sevilla, con los debutantes Fresneda y Roberto, la intensidad fue la misma porque es innegociable para De la Fuente. Y con ella, el asedio a los checos, impotentes para salir de su campo y oler la pelota. Por buscar un defecto, a España le faltaba profundidad. Tocaba y tocaba, aunque sin inquietar al portero más allá de un par de intentos de Baena y de Pedri.
Rodri inicia... Rodri finaliza
Le pasó igual en Wembley y también contra los croatas. Esta vez, sin embargo, no le empataron. Moviendo la bola de lado a lado, los minutos iban pasando mientras intentaba desgastar física y mentalmente al rival. Superada la media hora, los jugadores concluyeron que era el momento de volver a probar el sistema nervioso central de los de Santi Denia. Dani Olmo y Baena ensayaron desde la frontal. Pero fue el capitán, Rodri, quien inició una arrancada desde la medular, se apoyó en Olmo y, tras un rebote, el balón esperó su llegada para que marcara a placer el 2-0.
Antes del descanso hubo más ocasiones para el tercero. Las más claras, la de un Baena omnipresente, cuya vaselina no pudo superar al portero, y un centro-chut cercano de Lamine Yamal que se paseó por el área chica. Ese fue el último servicio del crack del Barça al partido. De la Fuente lo reservó junto a Baena par dar oportunidades a Víctor y a Yéremi Pino.
El susto de cada día... o mayor incluso
Con un poco más de desorden tras volver de los vestuarios, España no fue España. Le costó entrar en ritmo, pensando quizás en ahorrar algunas energías para el siguiente encuentro. Y aunque seguía manejando la posesión sin apenas riesgos, sí se iban apreciando filtraciones defensivas. Raya tuvo que intervenir con las manos por primera vez en un pequeño barullo en el área nada más reiniciarse el choque. Y si bien Roberto también pudo darse el gustazo de su primer remate con la absoluta, la impresión no era buena.

Lo que se confirmó cuando se pasó del posible 3-0 de Yéremi Pino de volea al 2-1 de Slama después de una buena acción colectiva. El lateral no tembló al verse cerca del gol y cruzó el balón a David Raya.
Con el gol, los de Santi Denia se crecieron y se lo creyeron. Fueron los peores momentos de los campeones del mundo. Tanto que incluso llegaron a celebrar el empate durante algunos segundos en un garrafal error de Raya al no despejar hacia atrás e intentar quedarse con el balón. Se le escapó y Naderi remató a placer. Por fortuna, la acción ya estaba anulado por una falta previa a Le Normand. Al seleccionador checo se lo llevaban los demonios...
Después de eso, España reaccionó, Krejci fue expulsado y Mikel Merino, tras un carrerón de Roberto –que fue cazado– y de Víctor, apareció de nuevo al final, minuto 89, para sentenciar un nuevo triunfo.
Ya en los instantes finales, el propio Víctor tendría el cuarto en sus botas, pero no atinó y el marcador se quedó en un 3-1 muy sufrido para los ibéricos.

Jugador Flashscore del partido: Rodri (España).
