Julián Quiñones es el favorito para ser el futbolista del año para los aficionados en la Liga de Arabia Saudita, un premio votado desde la afinidad de los fans que han encontrado en el naturalizado mexicano a un carismático jugador de gran capacidad goleadora, incluso ganándole terreno a Cristiano Ronaldo.
Un hat-trick anotado por Quiñones el viernes en la victoria del Al- Qadisiya frente al Al-Okhdodd fue la última demostración de su olfato goleador y su buen presente en la liga árabe, adonde llegó en junio de 2024, por 15 millones de dólares.
En casi dos años, Quiñones ha anotado 50 goles en 56 partidos, una cifra descomunal que lo ha colocado como una de las figuras de una liga repleta de nombres exhorbitantes. En la actual temporada, Julián está en el segundo lugar de la tabla de goleo, sólo por detrás de Ivan Toney. Un currículum que espera sea suficiente para ganarse un lugar en la lista final de la Selección Mexicana para el Mundial del próximo verano.
Dura competencia
El presente de Quiñones parecería suficiente para, no sólo considerarlo como parte de la Selección Mexicana en el próximo Mundial, sino hasta para confirmar su titularidad en el equipo de Javier Aguirre. Sin embargo, el Vasco no ha dado muestras de que, incluso, el exfutbolista de Tigres, Atlas, y América, tenga su lugar seguro en la lista final.
Aguirre tiene claro que el sistema que más le gusta: un 4-3-3 con un delantero y con mediocampistas capaces de llegar al área. En ese tridente de ataque, el futbolista que se vislumbra para el debut mundialista el próximo 11 de junio frente a Sudáfrica es Raúl Jiménez. El canterano del América brilla en el Fullham, gracias a su capacidad goleadora y su involucramiento con el desarrollo del juego.
Para colmo de Quiñones, la jerarquía de Santiago Giménez sigue intacta tras una fuerte lesión y episodios de irregularidad. El delantero del Milán sabe que es una opción de ataque, por ahora. Y es que el impulso goleador de Armando González, centro delantero del equipo más popular de México, lo ha catapultado para ser considerado en la lista final, junto al amor deportivo que Aguirre siente por Germán Berterame, flamante refuerzo del Inter Miami. Un contexto que no favorece al naturalizado mexicano.
Sin rencores
A pesar de su buen momento, ha quedado claro que Aguirre ve por debajo la exigencia y el nivel de la Superliga de Arabia Saudita, en comparación con la Premier League de Inglaterra, la Serie A de Italia y que incluso de lo que representa ser el centro delantero del Club Deportivo Guadalajara.
No obstante, Aguirre dejó claro en recientes días que no tiene nada en contra Quiñones, como mucha de la prensa mexicana especuló durante la última convocatoria al ver que se trata de la última opción del Vasco en ataque. “Pregúntenle al Negrito como nos llevamos”, dijo entre risas en una entrevista al ser cuestionado sobre el tema.
Quiñones sabe que lo único que puede hacer es seguir con la racha goleadora que ha consolidado en los últimos meses. Y aunque es consciente que con eso tal vez no podría ser suficiente para cumplir el sueño de jugar un Mundial, el naturalizado mexicano entiende que es su única carta y tiene claro que no pretende renunciar a su más grande anhelo.
